martes, 27 de julio de 2021

El miedo no tiene el poder de hacernos daño. UCDM

 

Cuando tienes miedo de algo estás admitiendo que ello tiene el poder de hacerte daño.
Recuerda que donde esté tu corazón allí también estará tu tesoro.
Crees en lo que consideras valioso. Si tienes miedo es que estás equivocado con respecto a lo que es valioso.
La Paz de Dios no permite que nada que no proceda de Dios te afecte. Este es el uso correcto de la negación. No se usa para ocultar nada, sino para corregir el error.
La auténtica negación es un poderoso mecanismo protector. Puedes y debes negar toda creencia de que el error puede hacerte daño.
Negar el error es una sólida defensa en favor de la verdad, pero negar la verdad da lugar a creaciones falsas: las proyecciones del ego.
(UCDM, T.2, II, 1,2)
COMENTARIO:
Nos liberamos del miedo y de todo sufrimiento cuando nos damos cuenta de que es una ilusión, solo un error de percepción que en realidad nunca ha ocurrido. Esto se da cuando aceptamos la Expiación, la única defensa para salir de la rueda del samsara, de la locura. EstE es el discernimiento por el que se ve que lo falso no somos nosotros.
Como hijos de Dios, con la misma capacidad creadora que Él, creamos pensamientos con con los que nos identificamos y eso creemos que somos nosotros. Esto es locura completa porque todos esos pensamientos son creados por nuestra mente y esta tiene el poder de ver que todo lo soñado por ella no es mas que una ilusión. Es decir, podemos cambiar la mirada y dejar de mirar con los ojos del ego, dar un paso atrás y mirar con los ojos de la mente, con la verdadera visión espiritual. Solo a través de esta verdadera visión nos daremos cuenta de toda esta broma cósmica.
Pero a través de esa mirada, de su correcta colocación dejaremos de identificarnos con las proyecciones que hemos creado y poco a poco nos daremos cuenta que nuestra identidad está más allá de esas proyecciones, y que estas ni siquiera le tocan. Nada puede afectar o dañar lo que somos de verdad, nada que no proceda de Dios. Esto significa negar que algo irreal puede mancillarme o dañarme.
La negación puede utilizarse como mecanismo de defensa para no ver los obstáculos que nos abren a la Verdad, pero si con la correcta percepción vemos que nosotros no somos las proyecciones del ego, las creaciones falsas, entonces negamos la creencia de que estas puedan hacernos daño. Y este si que es un buen uso de la negación. Negar el poder del ego para hacernos sufrir.