sábado, 2 de noviembre de 2019

El Arte de abandonarse a una misma

Si hay un verdadero Camino Espiritual es el de alcanzar la maestría para saber abandonarse a una misma.  La  auténtica Sadhana es "aprender" a soltar las resistencias del "yo psicológico".  Pero bueno, lo pongo entre comillas, porque en realidad no se trata de un proceso de "aprender" y eso es precisamente lo más importante que una reconoce  en dicho proceso.  Una nunca ha hecho nada porque en realidad una no existe.

Parece que en la vida de cada cual hay una predilección por diferentes caminos.  En mi caso siempre conecté con una vía contemplativa de la Verdad.  Lo llaman la vía directa, porque "aparentemente" no se utiliza ninguna técnica o herramienta para abrirte a lo desconocido. Es contemplación directa del Ser.   Pero viéndolo en retrospectiva, veo que siempre hubo un "yo" involucrado en el proceso.

El "yo psicológico"  a un nivel sutil solamente es una energía que en  un nivel más denso parece materializarse en pensamientos.  Esa energía es inevitable que necesite enredarse en cualquier experiencia que vivimos de cara a seguir sobreviviendo.  Es el narrador que constantemente todo lo interpreta, analiza, compara, enjuicia, etiqueta...  Como eso es así, mientras no se da un colapso de esa energía, los diferentes Caminos espirituales te invitan a utilizarla para lo que llaman unos fines más elevados.  Como dirían en el Vedanta,  estas prácticas son purificadoras, te convierten en una persona más sátvico, aquietan tu mente, te preparan o allanan tu Camino para que pueda producirse una comprensión más profunda.

Suele suceder en este Camino de auto abandono que los deseos, intereses, y lo que acaparaba tu atención externamente, se va focalizando,  y los residuos de ese " yo psicológico" se centran entonces en volvernos más sátvicos, más silenciados, más amorosos, o lo que sea.  Antes éramos buscadores de la felicidad externamente y ahora hemos retornado la mirada 180 º y nos miramos hacia adentro para encontrar La Paz profunda.

Pero en este proceso de ver lo falso, de ver los obstáculos hacia la Verdad,  llega un punto en que incluso la práctica espiritual llega a verse como un dique a traspasar también.    Te das cuenta que ese residuo de "yo" siempre quiere agarrarlo todo. Así observas como el "yo" quiere volverse más silenciado, o quiere comprender
más, o volverse un narrador de todo lo que se vive para anotarlo, o para comunicarlo.  En fin... que siempre desea sacar algún provecho de cualquier cosa.   Por eso una se va dando cuenta realmente de que la verdadera entrega, el verdadero abandono, exige esa explosión de la energía mental y  que ya sabemos que solo ocurre por la gracia Divina.  Mientras tanto, solo queda esperar pacientemente y observar...

Así que una se ve que sigue habiendo  una tendencia hacia la vida contemplativa pero ya no se vive de la misma manera.   Como todo en la vida, ya nada se puede hacer con resistencias, con lucha, con sacrificio.  La meditación es establecer una relación santa con tu propio "yo psicológico".  Es abrirse a una mirada amorosa que nada rechaza de tu propia experiencia interna.  Eso puede producir que las meditaciones no te lleven a estados tan aquietados de tu mente o de tus emociones.  No sabes a donde conduce todo esto pero sabes que ya no puedes hacer otra cosa que dejarte ir y abandonarte en los brazos del Silencio y acoger en El todo lo que ocurre, hasta que te reconoces que tu eres ese Silencio.  Te das cuenta en profundidad que no puedes hacer nada, que son esos brazos los que te rescatan,  y ves que nunca has sabido lo que es no hacer nada.  Esos brazos también son  los que te mueven a actuar en el sueño, si eso es lo que toca.  Pero ya no puedes hacer nada con resistencia, ni con esfuerzo:  ni meditar, ni estar con una persona, en un trabajo.  Todo es una exhortación a vivirlo desde La Paz, desde el Amor y para el Amor, por eso nunca se puede planificar nada y solo se puede vivir en cada instante abierta a todas las posibilidades.





martes, 8 de octubre de 2019

El Silencio no se busca, te encuentra









Has estado durante mucho tiempo refugiándote en el Silencio.    Lo buscabas a todas horas  y como tu mas precioso tesoro solo querías disfrutarlo en soledad por miedo a que alguien te lo robase.

Ahora, te asomas al mundo después de mucho tiempo y sientes que quizá te habías alejado un poco porque tenías miedo.   Quieres compartir lo que eres, tu Amor, tu Alegría, ... y aun a veces, necesitas una careta para vencer  tus demonios.  Pero algo en lo profundo te empuja más y más fuerte.  Quieres dejar de protegerte y mostrarte al mundo tal cual eres y quieres sentir la Vida y hacerte UNO con ella.  No tener miedo de sentir el Amor, de bailar, de cantar, de llorar, de gritar, de reír o de ver sufrir a tus seres queridos.

Viene un nuevo tiempo en el que la Voz profunda te insta a abrirte en canal, te invita a dejarte atravesar por la intensidad de la Vida.  También te acompañan los heraldos de la eternidad aquí en la Tierra que te recuerdan que te rindas a" Lo que Es".  Y algo te susurra en lo más profundo de tu Alma:   "Ríndete,  no busques el Silencio, El te encuentra a tí para que te derritas en sus brazos".   Ahora este se ha convertido en tu nuevo mantra.

.......SILENCIO...........SILENCIO............SILENCIO..........SILENCIO...............

domingo, 6 de octubre de 2019

Sobre el Despertar Espiritual


El atman es sólo la "sensación de ser" o consciencia, la cual es el mundo manifestado.  El principio ultimo que conoce esta "sensación de Ser" no puede ser enmarcado o condicionado por las palabras. Ese es el estado Supremo.

                                           Nisargadatta Maharaj


En un primer momento de nuestras prácticas espirituales, cuando nuestro "yo" está completamente identificado con la "matrix",  con el mundo de maya, es ineludible que ese mismo "yo" se enfrasque en algún tipo de práctica con el fin de conseguir algo de  paz, la iluminación, etc.   Es gracioso, por ejemplo,  el formato que adquiere el Curso de Milagros,  como compendio ordenado de ejercicios, y que su propio nombre, Curso,  parece que sea una manera de darle a la mente una de las cosas que más le gustan y menos la asustan:  algo que hacer, estructurado, y con un objetivo claro.  En este sentido es que es una enseñanza que apunta a lo más alto pero de una manera muy amorosa y  gentil.  Parece compadecerse de nuestros miedos y nos propone un acercamiento "no dual" de forma que no nos asuste y además es capaz de adaptarse  al nivel de comprensión de cada estudiante.  Creo que es en  eso donde radica su grandeza.  Otros maestros, incluso Advaitas,  también involucran al "yo" con algún tipo de sugerencia como la autoindagación o la permanencia en el "yo soy",  o estar en la presencia,  o ser auto conscientes, etc.

Durante nuestra andadura espiritual pasaremos por todas estas prácticas con mayor o menor fortuna, pero es fácil que un día captemos experiencialmente a donde estaban apuntando todas ellas.  Se da así un primer despertar en el que nos vivimos como Consciencia, Presencia, como el Testigo "Yo Soy", el observador de la propia existencia y el que sabe que ES.  En este estado se puede parar la actividad mental, entrar en un estado de "no mente", donde solo Somos.   Una vez que nos sabemos Consciencia, Ser, se nos aconseja seguir este rastro, aprender a retornar una y otra vez a esa sensación de Ser, que es Paz , Quietud. Como decía  Nisargadatta: Adore esa consciencia como a un Dios.  Es su único capital aquí en la tierra.  Es en este primer despertar  cuando el hacedor se revela como un fantasma, se cae en la cuenta de que no controlamos la Vida, y se ve que el "yo"  es una marioneta dentro del espacio de la consciencia, que todo es una ilusión.

Muchos maestros que apuntan al despertar se quedan en este primer reconocimiento y no van más allá y se ha creado una gran confusión sobre a donde apunta  realmente la palabra "despertar" o "iluminación".

Una vez que una se va estableciendo más y más en  el "Yo soy" o sensación de Ser,  el paso final es esa reabsorción de ese "Yo Soy" en lo Absoluto o Dios.  El Atman se disuelve en Brahman.  No solo se disuelve el "yo psicológico" sino también ese otro YO presencia, es absorbido por el Gran Vacío, el Absoluto o Dios.   Y aquí es donde hay una gran confusión de términos porque en este sentido el Ser, que es Existencia pura,  no tiene nada que ver con Dios, solamente es un reflejo.    En el Curso de Milagros, por ejemplo,  se aprende a mirar con la visión del Espiritu Santo que es la mente recta, la cual  percibe lo falso como falso.  Pero dice : las percepciones falsas producen miedo y las verdaderas fomentan el amor, mas ninguna de ellas brinda certeza porque toda percepción está sujeta a cambios.  Por eso es por lo que la percepción no es Conocimiento. La percepción verdadera es la base del conocimiento, pero gozar de Conocimiento es la afirmación de la Verdad y esto se encuentra allende cualquier percepción.  La verdadera visión es la percepción natural de la visión espiritual, pero es  todavía una corrección en vez de un hechoNo es lo mismo percibir la Verdad que conocerla.  La visión espiritual es simbólica, por lo tanto, no es un instrumento de conocimiento. De ahí que la visiones, por muy santas que sean, son efímeras.

La práctica de Silencio o el Instante Santo nos llevan a gozar de  un espacio amoroso, la quietud del Si Mismo, el Silencio, pero todavía dentro del sueño.  Pero como dice Parameshwar Maharaj: la cumbre del conocimiento es darse cuenta de que la Individualidad que SE ES, sobra y entorpece.  Y Nisargadatta Maharaj:  En primer lugar, tenemos que morar en la consciencia, en el "Yo Soy", sin atributos; este es el primer paso.   Después me doy cuenta de que tampoco soy esa consciencia. El Paramatman o Parabrahman es el Yo más alto, el Estado Supremo.  Ni siquiera el cielo puede tocarlo.  Para alcanzar este Conocimiento no hay práctica que valga.  Por tanto la Consciencia, eso que podemos percibir como nuestra "verdadera naturaleza" dentro del mundo de la manifestación, lo que hace es reflejar La Luz que viene de más allá.  "Yo soy Consciencia que brilla, por una luz más allá".

Así que tenemos por un lado un "yo psicológico" y por otro,  una individualidad que vivimos como sensación de Ser o Presencia.  Ambas son mente o consciencia y las dos deben ser disueltas para que se produzca el Despertar Final.  Pero perder esta identidad de existencia es lo que más aterroriza al pequeño yo porque lo identifica con caer en el abismo del vacío, un agujero negro, la  raíz de nuestros más temibles terrores.

Los buscadores espirituales nos pasamos años practicando el Perdón, o haciendo Silencio, o siendo conscientes, o meditando,  pero puede ocurrir que una enseñanza como la de Tony Parsons entre en nuestra vida.  Tony Parsons expone en su enseñanza todo este juego de la búsqueda espiritual. Como dice con sus propias palabras :  "Aquí no se te invita a mirar dentro para descubrir "tu verdadera naturaleza" o ese estado de consciencia que promete tanto, pero que viene y va con tanta rapidez.  Aquí no se ofrece ningún tipo de caramelo espiritual.   El intentar alimenta la separación.  Todo el reforzamiento del individuo reside en ese intento de encontrar la unidad.   Ese esfuerzo continua reforzando la sensación de estar separado de la Unidad. Es por lo que todas las enseñanzas basadas en la idea de una tarea espiritual, o de que hay elección, en realidad son enseñanzas que aprisionan, porque siguen aprisionando a la persona en algo llamado "ser una persona separada".  Después de la liberación,  todo colapsa, incluida la auto-consciencia.  La presencia, la consciencia , la ilusión de un "mi" separado,  también colapsa.  La consciencia o auto-consciencia es la función a través de la cual la aparente energía contraída de una identidad separada aparece y lo que hace es mantener la sensación ilusoria de un "mi".  No hay un Ser del que ser consciente"

Las prácticas espirituales no te llevan a la iluminación, solo te ayudan a eliminar los obstáculos hacia la misma y si han ocurrido o están ocurriendo es perfecto y adecuado,   Pero como decía Nisargadatta: el último paso se da en oscuridad y en soledad.  Tony Parsons quizá te invita a dar ese último paso para que lo abandones Todo,  pero  para escuchar su mensaje se tiene que dar una gran apertura y disponibilidad porque el pequeño yo se puede asustar mucho.  No da a la mente ningún tipo de concesión ni siquiera aquellas  más espiritualmente elevadas,  como permanecer en la  Presencia, Consciencia, en el Silencio o  en el Ser.  No te dice que no lo hagas,  solo pone encima del tapete para que nos demos cuenta de que en realidad, todo eso no apunta a un estado de  No Dualidad pura y dura.  Su enseñanza es  una vía directísima a la Realidad Ultima. Como el dice: El último Despertar  es aquel acontecimiento en el que uno comprende que no hay nadie, que solo hay Totalidad.   Esto es auténtico Advaita. No-dos.  Advaita radical, nada gentil, un bastón que te golpea sin piedad en toda la frente para que despiertes inexorablemente si te abres profundamente a recibirlo, claro.


viernes, 4 de octubre de 2019

Los problemas nunca están fuera

Siempre creemos que lo que se desarrolla en la pantalla de nuestra consciencia, la Vida,  está separado de nosotros y tiene una realidad consistente.  Pero en realidad no es más que simplemente una proyección, un mundo "virtual" fabricado por la consciencia o por la mente que dirían en el Curso de Milagros  o en el Budismo. ¿Nos hemos preguntado alguna vez quien es el que sueña por las noches?  Creeremos que "Yo".  Pues resulta que ese "Yo" que sueña por las noche y recrea mundos "imaginarios" es el mismo "Yo" que sueña esta película a la que llamamos "vida real".  Esto no es una paranoia tipo "Matrix",  es algo que todos podemos investigar a través de nuestra consciencia, simplemente hay que tener el anhelo.  La filosofía Advaita te invita a indagar  a través de tu propia experiencia cual es ese "Yo" que creemos ser.

Normalmente nos experimentamos como no merecedores de la Paz o del Amor.  Siempre hay latiendo en nuestro interior un sentido de carencia muy arraigado.  Y como somos incapaces de reconocer la raíz de ese sentido de carencia, el mundo representa una función donde nos convertimos en las víctimas de nuestros propios miedos y carencias, y así, el mismo mundo nos lo refleja a través de la experiencias que nos toca vivir.  Comienza entonces la frenética carrera para intentar cambiar la realidad externa a toda costa...  Si el mundo no me da lo que yo quiero y necesito,  voy a empoderarme para intentar conseguir todos mis objetivos....  Luego, casi siempre, el batacazo es monumental.

En unos,  se traducirá en una constante sensación de carencia a nivel económico.  Otros sentirán un miedo al rechazo y al abandono por parte de otras personas.  Otros sentirán que el mundo o la gente los maltrata .   La realidad siempre vendrá a corroborarnos aquellos miedos y carencias más profundos. Pero si miramos bien y vamos a la raíz,  nuestro miedo más profundo o nuestra sensación de carencia o de no ser los suficiente buenos,  siempre está relacionada con Dios.  Si siento miedo a que me rechacen porque siento que no soy lo suficientemente buena, o atractiva, encuentro un miedo inconsciente a no ser merecedora del Amor de Dios.  Y entonces viviré un sueño donde me encontraré siendo rechazada por los hombres que me gustan, por ejemplo.

Al vivirme separada de la Fuente tengo miedo de Aquello de donde brotan toda la Abundancia,  Amor y Paz.  Por eso en el sueño también nos encontramos  apuntadores,  heraldos de la eternidad, en forma de enseñanzas o maestros que nos recuerdan constantemente que el Amado se encuentra aquí, que es nuestra naturaleza, que no necesitamos sacrificarnos para Ser lo que ya somos, es nuestra esencia por derecho propio.  Y así nos martillearán la mente una y otra vez, una y otra vez, hasta que se abra una fisura en la mente pensante y la Luz pueda pasar y comience así a darse una confianza.

Estar disponibles para esa escucha profunda nos abre a descubrir cuales son esas trabas que nos dificultan vivirnos como lo que ya Somos.   Comenzaremos a encontrar un espacio en nuestra consciencia que no está tocado por ningún pensamiento o emoción por muy fuertes que sean.  Y en esa apertura nos sabremos Amados por algo que es mucho más grande que esa "aceptación" mental que nos quieren vender los gurues de lo "piscológico".  Porque la verdadera aceptación no viene de la mente pequeña.

Esta apertura a la presencia amorosa te abre a una nueva percepción de la Vida  y el sueño, aun sabiendo que es un sueño y que un día desapareceremos en Eso que está más allá de Todo,  se hace más amable y féliz.  Se ha decidido en lo más profundo de nosotros dejar de identificarnos con las elucubraciones mentales, con las creencias, con las emociones, porque ya hemos visto que son falsas, y ahora solo queremos vivir este sueño identificados con  con ese espacio de nuestra consciencia que recibe la fragancia de lo Absoluto.  Mientras dure, jugaremos y haremos como que nos importa esta vida virtual cuando en el fondo sabemos que todo es una broma cósmica.   Y así sucederá "aparentemente" hasta que  el Atman se sepa que es Brahman y se funda en El.  Fin de la historia.


lunes, 30 de septiembre de 2019

Inteligencia más allá de la inteligencia



El ego solo es un cúmulo de pensamientos.  En sí mismo no es malo.  Los pensamientos son útiles para ayudarnos a resolver los asuntos de la vida diaria.  Si tengo que preparar una comida,  nuestra mente recopila una serie de memorias adquiridas y esos pensamientos se materializan en una acción determinada,  en este caso,  preparar una comida. El problema deriva de identificarse con él y creer que es nuestro amo.

Pero hay una Inteligencia en mayúsculas que está más allá de la inteligencia en minúsculas, más allá de los pensamientos .  Esa Inteligencia es la que tiene la capacidad de darse cuenta de las cosas.  Aquella que sabe sin saber. Que percibe sin interpretar.  Que comprende sin pensar.  Es nuestra consciencia y no está tocada por las elucubraciones mentales.  Es la parte de nuestra mente (entendida como consciencia no como ego) que percibe correctamente, la mentalidad recta que escucha al Espíritu Santo y que ve el mundo a través de su visión .  Es pura y cristalina.   La verdadera sabiduría emana de esta Fuente.

La inteligencia en minúsculas es nada mas que una habilidad , una función,  una herramienta de la gran Inteligencia.  Esta pequeña inteligencia solo es capaz de manejar aquellos datos que la gran Inteligencia  es consciente. Tiene capacidad de rememorar nuestras memorias, analizar, sintetizar datos, comparar, sacar conclusiones.   El  "pecado" que hemos cometido es dotarle a esta pequeña inteligencia la capacidad de que sea ella la que lleve las riendas de nuestra vida,  la que tome las decisiones, la que evalúe si algo nos conviene o no, la que valore donde se encuentra la Verdad y lo que es bueno o malo para nosotros.    Es el falso ídolo que hemos adorado durante tanto tiempo... que ahora debemos desaprender esa manera que hemos tenido de mirar a la Vida.   Por tanto, solo reconociendo donde está puesta nuestra mirada, se encuentra la Salvación.


La Luz que disipa las ilusiones



"Acepte la consicencia como Dios y adórela.  Es el sostén de todos los cuerpos.  No tiene forma propia.  Es autoluminosa. Le ha llegado sin pedirlo.  La dicha de esta consciencia no tiene ninguna comparación con la felicidad material"

Nisargadatta Maharaj



Hace tiempo que experimento en muchas ocasiones que las maniobras escapistas del ego para huir de una realidad interna que no es grata, como distraerse viendo una película,  mirar el teléfono, leer, o quedar con alguien,  las vivo como una infidelidad a mi propia Verdad.  Es como si eligiera el amante equivocado.  Como diría  el UCDM, elijo un ídolo falso para que me salve di mi propia condena.  Así que puedo entrar en un momento de desolación porque siento que he sido abandonada a mi propia suerte.  Entonces... recuerdo unas palabras amigas..."no hay nada que temer"... sabes que en lo profundo de tu alma has reconocido esa Luz que es capaz de disipar todas las ilusiones...confía....que todo está bien...y entonces...te abres a lo infinito y descansas en Paz.

sábado, 28 de septiembre de 2019

La zona de confort de lo conocido

Mucho se habla hoy en día de salir de la "zona de confort". Se trata  de enfrentarnos a nuevas situaciones, superar nuestros miedos, adaptarnos a los cambios,...Y parece que con eso consigues salir "empoderada", con la autoestima más alta, con el ego más engrandecido,  y con ganas de comerte el mundo.  Está bien hacer el sueño menos amargo...  Pero yo veo que salir de la zona de confort es salir de la prisión de esa identidad con la que nos hemos acostumbrado a vivir.  Es como una contracción energética y nos resulta tan familiar que es como decía Wayne Liquorman,  una piedra en el zapato que lleva toda tu vida en el pie y hasta que no te la quitas ni te habías dado cuenta que estaba ahí.  O a mí, me pasa a menudo, cuando hay un sonido de fondo continuo del que no te has dado cuenta, solo lo siento cuando para y me digo: ¡qué alivio!.  Pues con nuestra identidad pasa lo mismo. Necesitamos experimentar el contraste para comprender que nos sobra y que en realidad es muy muy molesta.  Solo liberados de ella se vive la auténtica libertad.  En realidad, es doloroso cuando te das cuenta de que la mayor parte de tu vida vives como un prisionero de tu propia mente.
De alguna manera, cuando vivías con la piedra en el zapato,  sin saber que podía haber algo mejor, eras más conformista.  Después de sentir, aunque sea por unos segundos, tu pie liberado, cuando andas con la piedra sientes mucha nostalgia de aquella liberación que has experimentado.

Pero el problema es como su propia palabra dice, que la "zona de confort"  es lo conocido, lo que nos resulta más familiar y por lo tanto de lo que realmente nos da mucho miedo salir.  Así, cuando tienes un atisbo de desaparecer en el Océano Silencioso, en el Absoluto, en Dios... y no me refiero a un atisbo de estar en la presencia, o en la consciencia, o en el Silencio, lo cual es mucho más amable.

Lo que pasa entonces es  que no solo se disuelve tu estructura egoica, sino también tu "eseidad", tu identidad como consciencia,... En fin... complicado explicar lo inexplicable.   La cuestión es que cuando tienes un atisbo de esa magnitud, puede entrar mucho miedo,  porque te adentras en un terreno desconocido, donde sientes una total aniquilación de todas tus referencias...Aniquilación total y absoluta. Ni pensamiento, ni ego, ni consciencia, ni sensación de "Ser"... Nada conocido... inmersión el el Misterio insondable.  Cuando el ego vuelve para  contarse lo que ha pasado dice:  Uauuuuu... Caray!  En realidad, no sabía nada de nada. Y en realidad, no sé si estoy preparada para desaparecer.  De alguna manera, todavía estoy encariñada con esta danza divina.  Es como el síndrome de Estocolmo, sé que no soy libre,  pero es mi zona de confort.

martes, 24 de septiembre de 2019

Los Caminos del Silencio



Cuando una vive en la mente, nada sabe sobre el Silencio. Pero algo en lo profundo de su alma sabe que ahí se encuentra lo que ha estado anhelando durante mucho mucho mucho tiempo.
De repente, un día, se topa con un libro, con un amigo, con un maestro, o con un pensamiento que, de repente, le atrapa el corazón. De esta manera, comienza a interesarse por aquellas voces que le hablan de la consciencia, del Ser, del Silencio, de Dios, de nuestro Ser superior, nuestro Yo profundo... ( miles de palabras para hablar de lo inexpresable)
Hasta ese momento, incluso una podía haber repudiado a todos los que pensaban en estas cosas. Algunos dicen que son fantasías para huir de la realidad, o delirios escapistas, o tonterías sin ningún sentido y con la única utilidad de mantenerte entretenida y dar un sentido a tu miserable vida. Algunas voces de una misma, muchas veces, también lo proclamaban, pero había otra voz, mas sutil y casi imperceptible que empezaba a llamar su atención.
Y entonces, comienzas a convertirte en una buscadora espiritual. Topas con algún libro, o haces un curso y comienzas a enamorarte del mensaje, muchas veces, también del mensajero. Puedes adentrarte en muchos caminos como el Advaita, el Budismo, el Curso de Milagros, etc, etc, etc. Uno de ellos puede tocar tu corazón fuertemente, por un tiempo, o para toda la vida; es como con las parejas. Otras veces, uno de ellos solo se mantiene por un tiempo, no sabes cuanto, y de repente aparece otro que parece ofrecerte y movilizar algo que el otro dejó de hacer. Tu no lo eliges. Unos dirán que quien no caba en el mismo pozo no llega a encontrar el agua. Puede ser. No sabes nada, pero no puedes dejar de hacer otra cosa diferente a la que estás haciendo, así que mejor escuchas tu corazón. Te vas dando cuenta de que todos los caminos intentan llevarte al mismo lugar, pero las maneras de hacerlo son bien distintas. Ríos diferentes para llegar al mismo océano.
Antes de llegar al océano, pasamos por diferentes etapas. El comienzo es difícil porque todavía no hemos experimentado Aquello de lo que nos hablan. Nuestra mente nada sabe de todo esto. Quizá lo intuimos, pero todavía el sonido es tan débil que las miles de voces que surgen no nos dejan escuchar con claridad.
Así, si nos hemos enamorado de un Advaita como Consuelo Martín o Nisargadatta Maharaj, comenzaremos a meditar en el Silencio, en el Ser, en la consciencia Yo soy. Sin saber muy bien a donde apuntan esas palabras, comenzamos simplemente a observar nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, hasta que un día nos descubrimos como el Testigo, como esa consciencia atestiguadora, que observa sin juicio, un Yo que trasciende a ese "yo psicológico", una presencia que es amorosa, que no necesita nada, que es Quietud, que es Paz.  Descubrimos que el observador es lo observado, solo  un pensamiento más,  en el trasfondo, el ojo divino permanece impasible ante el espectáculo de maya descubriendo que todo se trata de una  danza ilusoria 
Si me enamoro del Curso de Milagros, me hablarán del perdón. Esa será mi misión en este sueño. Mi mente no entiende muy bien qué es eso del perdón, pero se me exhorta a escucharme, a tomar consciencia de lo que siento y pienso, y en ese momento de confusión y sufrimiento, darme cuenta de que yo no sé nada y de que soy inerme a las tempestades, y en ese momento, comienzo a encomendar todo ese pesar al Espíritu Santo para que El lo corrija. Es una acto de rendición donde comenzamos a abrir una brecha entre el pequeño y el gran YO para dejar que este lleve las riendas.
Un budista meditará mucho para intentar acallar al ego y no dejarse gobernar por todos aquellos pensamientos, emociones o sentimientos , con el fin de que la mente búdica, contenedora de cualquier experiencia, sea la que brille en lugar de aquellos.
Un neoadvaitín como Tony Parsons dirá que "yo no puedo hacer nada". Mi mente quizá entienda que no hacer nada es quedarme repanchigada en un sofá todo el día. Pero no apunta a eso su mensaje. Lo que está haciendo es llevar a tu mente a un atolladero sin salida para que dejes de intentar controlar tu vida con las astucias del pequeño yo y lo entregues Todo a la Voluntad del Espíritu. Como el dice: "rendirse a lo que Es".
Así llega un día en que todo este aparente "entrenamiento y aprendizaje", o ese darse cuenta, te va preparando para vivir desde otro lugar, por llamarlo de alguna manera, porque quizá sería mejor denominarlo "no lugar". Nuestra consciencia deja de estar dirigida por el ego, es algo que incluso puede sentirse energéticamente porque la presión disminuye y eso puede sentirse tanto en nuestra mente como en nuestro cuerpo. Ese "lugar" lo llamamos Silencio, Ser, Instante Santo, visión del Espíritu Santo, mente búdica, presencia, consciencia...
Y entonces, una se va enamorando de ese Silencio, de ese Instante Santo, de esa presencia... Ya no conoce otro lugar donde pueda salvarse. Y va encontrando que el Silencio tiene también sus formas y sonidos. Unas veces es mudo... y otras susurra mensajes de Amor que parece que quieren comunicar algo. Una va aprendiendo que solo debe escuchar esa Voz profunda. Aprende que en su mente habitan muchas voces, que a veces la engañan, pero va aprendiendo a enamorarse de esa Voz del Espíritu porque sabe que ya no puede hacer otra cosa. Y así, va comprendiendo que cuando le hablan de la Voz del Espíritu Santo, del Gurú interno o del maestro interior, por ejemplo, todos le están hablando de lo mismo. Solo se trata de aprender a escuchar nuestro corazón, a vivir con discernimiento, con sabiduría que dirían en la tradición Advaita. El Espíritu nos habla y tenemos que aprender a familiarizarnos con una forma de comunicación que nada tiene que ver con lo que sabíamos hasta ese momento. La Voz Profunda es tan sabia y amorosa cuando nos habla, que nos va imposibilitando poco a poco escuchar otra cosa que no sea ella misma.
Y así, en un proceso de continua rendición, una va profundizando más y más, hasta que un día se da cuenta de que dejará de estar presente en medio de ese Silencio y se disolverá en el Océano silencioso para fundirse en El. Y entonces, dirá con conocimiento de causa: ¡Yo soy Dios!

jueves, 26 de abril de 2018

Dime lo que deseas y te diré de lo que careces

      Hay una frase de Gustavo Adolfo Becquer que dice:  "ansia perpetua de algo mejor...eso soy yo".   Si, así son nuestras vidas la mayor parte del tiempo.  Parece que el mundo está movido por esa perpetua inercia de búsqueda de algo mejor.  Todo se mueve con el objetivo de mejorar algo.  Los inventos que se descubren para hacernos la vida más fácil, por ejemplo.  Ahora ya no es tan cómodo el colchón de viscolástica que hace unos años costaban un riñón,  ahora resulta que los muelles junto con no sé que sistema de refrigeración areostática,  consiguen que no te duela nada y tu sueño sea más reparador.   Las investigaciones que realizan los nutricionistas,   que acaban por marearnos un poco, bueno,  un mucho,  porque resulta que la soja ya no es lo más de lo más dentro del veganismo,  ahora resulta que hoy es la  avena la que nos procura la promesa de una vida eternamente joven y energética.  Y ya no digo nada en cuanto a terapias,  cada son más creativas y su originalidad puede llegar hasta límites insospechados.   En fin... que vivimos en un no parar, en un sinvivir de frenético y constante anhelo por sentirnos mejor,  ser mejores personas,  más saludables,  más bondadosos,  más productivos, más energéticos, más y más y más de todo.  

    Así que con esta mochila de incontables deseos y propósitos llegan las enseñanzas espirituales que nos invitan a erradicar el deseo o más bien a que el apego a estos deseos desaparezca,  porque resulta que es el deseo la raíz de todos nuestros sufrimientos.   Pero... ¿ cómo puede ser eso?  Imposible , ¿si es el mismo deseo el que mueve el mundo?, diríamos.  Una vida sin propósitos, sin metas, sin deseos,  eso es la misma muerte, dicen algunos.  Un sinsentido.   Hemos venido aquí a experimentar,  a gozar y a comernos la vida a bocados hasta que llegue nuestro último aliento,  y a seguir bailando swing  o ir a la universidad hasta los 90 años,  y subir el Everest con 80,  que eso lo he visto yo en la televisión.  ¡Que gozo nos da ver a esos abuelitos tan  activos,  sanos y esplendorosos!  Ellos deben tener la llave secreta que abre las puertas de una vida feliz y gozosa.  Pero bueno,  yo no escribo este artículo para alentar a llevar una vida activa llena de estupendas y maravillosas experiencias.  Más bien,  invito a parar un poco,  y mirar todo este juego de los deseos y su dinamismo.  

    Consuelo Martín dice "  Ese deseo está hecho de una carencia.  De una carencia de los Valores del Ser".   Y eso es así porque al vivirnos desde lo que somos,  se da naturalmente la plenitud que íbamos buscando en los objetos externos,  así pues,  poco necesita aquel que sabe quien Es.  

    ¿ Qué deseas ?  ¿ Encontrar una pareja que te quiera y que te cuide?   Eso apunta a que no te vives desde el Amor que eres.   Si necesitas obsesivamente el orden y la belleza exteriores  para vivir,  indica que no has descubierto la Belleza y Armonía que emanan del Ser.  Si buscas llenarte de experiencias que te procuren placer,  es porque no has reconocido la plenitud que eres.   Si has estado toda la vida buscando la Libertad y hacer lo que te da la gana,  no has contemplado todavía la Libertad intrínseca a tu naturaleza.  

    Vivir en la presencia de lo Real no quiere decir que como ya no necesito nada vaya a quedarme en estado vegetativo el resto de mi vida.  Se sigue disfrutando de la vida,  sólo que ya no hay un apego compulsivo a los objetos ni a las personas.   Incluso hay deseos,   pero al no provenir de la zona pensante,  no hay ansiedad,   ni frustración cuando no pueden cumplirse.  Como distingue Rupert Spira  ( Ver Video de Rupert Spira ) podríamos hacer una distinción entre deseos personales e impersonales.   Los deseos personales vendrían de un estado de carencia y siempre generan frustración cuando no se cumplen.  En cambio los deseos impersonales brotan del Amor que somos y apuntan no a satisfacer a la persona,  sino a la Totalidad que somos.  En este sentido, Nisargadatta decía:  " cuando un deseo proviene del Amor,  todo el Universo se confabula para que este se cumpla".  

    En mi vida vengo observando que desde que me encuentro en este camino de descubrir la Verdad,  cuando hay un deseo personal que necesito satisfacer,  la Vida es cada vez más implacable,  y siempre ocurre que ese deseo no puede realizarse.  Afortunadamente,  en este proceso,  ese deseo es alejado de mi vida cada vez con más rapidez y contundencia.   Yo ya no tengo que hacer nada.   Y de nuevo me encuentro encarrilada para no perderme y volver a descansar en la Paz del Ser,  porque ya sé que volcarme en los objetos externos sólo me conduce al desengaño.  

    Los deseos surgen y no podemos hacer mucho con ellos.  Es imposible rechazarlos o reprimirlos porque sinó se manifiestan con más virulencia.    Podemos observarlos y como decía Nisargadatta:  "si usted tiene deseos,  si estos no son muy fuertes,  pueden disolverse con la meditación, pero si le apremian mucho,  usted debe cumplirlos y después saborear sus frutos sean dulces o amargos".

    A mí me ayudar estar atenta y mirar con discernimiento hacia donde apuntan esos deseos.   Porque el deseo que emerge de la Fuente,  no deja rastro de ansiedad. Hay paz.   Es claro y puro porque nace de esa fuente donde brota lo cristalino.  Así que con la misma Paz de la que afloraron,  se descubre una haciendo lo que la Vida en cada momento presenta.  Brotaron de La Paz, se hacen en Paz,  y si no se llevan a cabo, también hay Paz.


lunes, 9 de abril de 2018

El sentido de la vida


     Tenemos muy arraigada la idea de que nuestra vida ha de tener algún sentido.  Vivir  con objetivos, metas,  planes,  sueños que alcanzar,  se considera condición sine qua non para vivir una vida plena y realizada.  Hay un psiquiatra alemán llamado Viktor Frankl que vivió en un campo de concentración y escribió un libro muy popular , "El hombre en busca de sentido".  Su experiencia le hizo llegar a la conclusión de  que incluso en las situaciones más extremas y adversas una persona puede superarlas si tiene una razón para vivir, si encuentra un significado a su existencia.  Actualmente se han puesto muy de moda los coachings que son profesionales que te ayudan a cumplir tus metas desarrollando ciertas habilidades  o que encontrando aquellas actividades en las que puedas desarrollar tu supuesto "potencial personal" para sentirse más realizado.


    Da la sensación de que vivimos constantemente inmersos en actividades que nos conduzcan a alcanzar un hipotético futuro que nos hará sentir mejor que el momento actual que vivimos.  Así que la mayor parte del tiempo la empleamos en realizar actividades y esfuerzos para conseguir aquellas cosas que supuestamente nos harán felices.  Trabajamos mucho  para ganar más dinero para luego poder comprar más cosas,  nos machacamos en el gimnasio para estar más atractivos y ganar una supuesta autoestima que nos hará sentirnos mejor,  estudiamos masters o más carreras universitarias para saber más o para encontrar un trabajo que creemos nos hará sentirnos más realizados,  buscar un novio para sentirnos amados y cuidados, leemos libros para llenarnos de conocimiento y luego demostrar a los demás que somos muy cultos,  hacemos cursos de crecimiento personal para ganar confianza en nosotros mismos y querernos más, creyendo que de esta manera nuestra vida será mejor,  etc, etc, etc.   Y así, como decía John Lennon, " la vida pasa , mientras yo hago otros planes".   En definitiva, casi nunca hacemos nada que sea un fin en sí mismo,  sino que todo se lleva a cabo es un medio para conseguir algo que en nuestra fantasía , nos hará más felices,  no en ese momento, sino en otro venidero.

    Pero , ¿qué pasaría si en vez de buscar un objetivo fuera,  un sentido en algo que nos ofrece el mundo,  la vida tuviera sentido por sí misma?  Si como los niños,  pudiéramos hacer las cosas, no para conseguir algo,  sino por el mero hecho de hacerlas, de disfrutarlas.   Estamos tan acostumbrados a   funcionar de esta manera,  anticipando el futuro constantemente,  que cuando comienzas a ser consciente de esto y te planteas la posibilidad de vivir más centrado,  en este momento,  que es lo único que es real,  sentimos una especie de ansiedad,  y esa sensación de vacío existencial.  Y entonces nos preguntamos:  Ahhh y ¿ y eso es todo?.  Ese malestar , ese sin sentido, esa sensación de carencia es de la que vamos huyendo como de la peste,  y la que nos hace involucrarnos en cualquier cosa, relación o actividad que la mitigue.  Aunque nos hagan sufrir,  lo preferimos, antes que sentir ese vació tan terrorífico.

    Vivir disfrutando de las pequeñas cosas,  de un sencillo paseo,  de mirar la lluvia por la ventana,  de escuchar una canción,  de sentir las sensaciones en tu cuerpo,  una mano que te roza,  o incluso de no hacer nada...  de vivirlo todo sin expectativas,  sin esperar nada,  sin querer conseguir nada más de esa situación que no sea la de abrirte a esa experiencia,  y dejar que la intensidad de la Vida se mueva por cada célula de tu cuerpo.

   Los taoistas lo llaman Wu Wei,  es una preciosa palabra para describir lo que es ese vivir sin esfuerzo, no actuar,  que no significa no hacer nada...Se trata de una forma natural de hacer las cosas,  de una manera armónica,  fluyendo con lo que la Vida trae en cada momento,...  Porque aunque la mente no pueda creerlo,  es posible vivir sin planificaciones, sin esfuerzo,  sólo dejándose llevar por el río de la Vida,  porque esta siempre sabe mejor que uno mismo que es lo adecuado en cada momento.  Pero nos han adiestrado desde tan pequeños a que en la vida todo se gana con esfuerzo y tesón que,  ¿a ver quien es el guapo que ahora se cree lo que estoy diciendo?.  Porque la mente cae en su propia trampa y esto no puede concebirlo.   Pero aunque el Wu Wei,  este fluir con la Vida, es algo que no puede ser explicado con palabras ni la mente lo puede entender,  es la única forma en que la vida merece la pena ser vivida.  Así que este escrito solamente es una exhortación a danzar con la vida,  al ritmo que ella nos marque,  al baile que ella nos sugiere,  y no al que nuestra mente fabrica con sus ideas viejas y obsoletas.   Y sólo decir una frase más y es :  aunque no lo creas,


esto es posible, así que aventúrate a  averiguarlo por tu cuenta porque merece la pena.

lunes, 2 de abril de 2018

Una íntima presencia

Cualquier acontecimiento que nos trae la vida trae una intensidad para ser vivida.  Esta intensidad se manifiesta a través de sentimientos, pensamientos o emociones que en algunas ocasiones son agradables y en otras nos hacen sufrir.  La capacidad de acoger y de permanecer en contacto íntimo con esas experiencias, sobre todo con las dolorosas,  aparece cuando nos vamos abriendo a ese espacio de presencia,  que en el trasfondo sostiene todo aquello que se manifiesta en la superficie.  Saberse que somos esa presencia, y que eso que somos jamás es dañado por nada y ni por nadie es lo que marca la diferencia en cómo nos vivimos en esa intensidad que es la Vida.   En realidad esa es la entrega, esa es la verdadera rendición...Un fluir con la Vida,  abrazando todo aquello que nos presenta,  porque con una certeza ya inquebrantable sabemos que nada nos puede dañar,  que las emociones que nos hacen sufrir sólo se quedan en la superficie y que siempre vienen y van, mientras que lo que somos, la consciencia  es lo único que permanece.  

     Una verdadera entrega se rinde a los pies de la Vida,  y en la confianza plena de que todo lo que trae es perfecto,  permitimos que se de la verdadera sanación,   que se da cuando lo abrazamos TODO,  cuando ponemos Luz a nuestras emociones o pensamientos más destructivos,  vergonzosos, humillantes, dolorosos,  y de esta manera abrimos un espacio para que todo aquello que estaba amagado  vaya saliendo del armario de la inconsciencia.   ¿ Qué si no va a liberarnos del sufrimiento?, ¿ quizá una nueva terapia,  un nuevo curso,  un viaje al Amazonas,...?  Puede ser que que estos acontecimientos nos den un empujón,  pero el trabajo sólo lo podemos hacer nosotros mismos,  teniendo el coraje de mirar nuestras sombras,  nuestros miedos, nuestros deseos, nuestra soledad,...

    Si somos capaces de permanecer con nuestro dolor, nos vamos dando cuenta que el dolor no somos nosotros,  solamente es un invitado.  A veces el invitado puede ser muy ruidoso, incluso violento,  pero los cimientos de mi casa no se rompen.  Con el tiempo mi casa cada vez se hace más espaciosa hasta que me doy cuenta de que mi casa no tiene límites ,  mi hogar es el espacio infinito,  es ya tan espaciosa,  que puede acogerlo TODO.  Podré llegar a tener un contacto tan íntimo con mi invitado que me fundiré con él.

  Esta presencia íntima conmigo mismo,  esa presencia que puede ser anfitriona de cualquier invitado, por muy perturbador que sea,  también acoge la intimidad del Otro,  porque no deja de ser uno mismo.  Pero sólo si yo he sido capaz de entregarme y abrirme a todo lo que surge en mí, sin negar nada, sin esconder nada,  seré capaz de abrirme a la experiencia de entrar en conexión íntima con el Otro,  con su alegría, con su dolor,  porque nada de su viviencia me resultará ajeno.

viernes, 5 de enero de 2018

El buscador Advaita


Cuando uno es un buscador espiritual y sobre todo al comienzo,  se va buscando la orientación que ofrecen los distintos maestros o autores con el fin de calmar un poco las ansias de conocimiento y con el fin de mitigar el miedo que se siente cuando estamos en este proceso de deshacernos de todo aquello falso y que no es la Verdad.  Esto nos adentra en un terreno pantanoso en el que al ir perdiendo las referencias que conformaban nuestra identidad y que nos orientaban en la vida,  nos podemos sentir  confusos, desorientados y con un poco o mucho  vértigo y sensación de caída al vacío.


Sobre todo, aquellos que nos hemos sentido atraídos por las enseñanzas de la No dualidad y hemos leído autores más radicales , de los que se llaman Neoadvaitas,  como Tony Parsons,  el desconcierto aún puede ser más grande,  ya que  no proporcionan ningún aliciente a un ego sediento de esperanzas, métodos u orientaciones.  Este mismo autor no entiende que al despertar se llegue a través de un proceso en el tiempo, ni gracias a ningún método o técnica.  Su  enseñanza sólo  es un señalamiento de la Unidad, la seidad, Lo que es,  y el descubrirlo parece que sólo es debido a una especie de gracia.     Visto así poco sentido tiene entonces que uno asista a sus charlas,  en cambio él mismo dice que el mero hecho de estar presente y escuchar su mensaje puede provocar esa gracia.

Claro que cuando salimos de la mente,  no existe ni el tiempo ni el espacio y claro que no tiene sentido de hablar de proceso en el tiempo,  pero si que visto desde una perspectiva temporal, que es la que nuestra mente conoce,  es claro que para poder escuchar ese tipo de enseñanzas si se ha de dar una maduración.  Y esta maduración se ha dado cuando hemos ido pudiendo ver lo falso como falso, investigando,  haciendo silencio,   y el ego se va quedando sin energía.  Nisargadatta ,por ejemplo, decía que la meditación no conduce al despertar pero sí que ayuda a reducir los obstáculos hacia la misma.  Cuando estamos muy identificados con la mente,  somos como los drogadictos.  Estamos completamente enganchados la  energía mental,   que es pensamiento,  y nos es imposible escuchar una enseñanza que nos habla de vivir trascendiendo la zona pensante,  donde dejamos de controlar la Vida,  y dejamos que la Vida ocurra a través de nuestro cuerpo-mente.  Un salto cuantitativo demasiado aterrorizador para el ego.  Pero también entiendo que una enseñanza así de radical es perfecta cuando se da esa maduración.  Quizá puede ser un  empujón necesario para dar ese último paso hacia el infinito.


sábado, 23 de diciembre de 2017

A la escucha del corazón

Ninguna idea es verdadera
                              Nisargadatta



Ayer un amigo me contaba que había tenido una bronca monumental con su pareja,  porque esta había actuado de una determinada manera,  y según una psicóloga muy reputada  que había escrito un libro,  ese tipo de conductas no son adecuadas ni sanas e indican que esa persona tiene un problema que viene de su infancia y de la relación con sus padres.   Así que ahora mi amigo se planteaba dejar a su pareja porque su novia no quería ir a una terapia psicológica y el ya se había creído que su novia tenía un problema que debía de resolver.   Y la verdad, yo no lo veía para tanto.   Este suceso me hizo reflexionar sobre la necesidad que tenemos constantemente de interpretar el mundo en base a una serie de creencias e ideas y cómo nuestras Vidas están completamente programadas y dirigidas en base a las mismas.   Y normalmente esas creencias, en la sociedad que vivimos, tienen más valor, si vienen avaladas por supuestas teorías avaladas científicamente o por ciertos personaje públicos que hayan ganado un cierto reconocimiento público.   Nos encanta saber qué tenemos que comer,  pensar,  qué hacer, etc.  También en la espiritualidad,  queremos encontrar maestros, técnicas , que nos guíen y nos den pautas a seguir,   porque sino nos sentimos perdidos y  eso nos produce un terror espantoso.


El origen del problema viene de no estar en contacto con nuestra sabiduría interna,  no saber escuchar nuestro corazón,  e intentar orientarnos en la Vida en base a creencias y normas que provienen de fuera.  Al estar ciegos necesitamos de señales constantes que nos guíen nuestro camino porque sino nos perdemos.  Pero perdemos la capacidad de responder a cada circunstancia que nos presenta la Vida escuchando nuestra intuición,  que está más allá de la zona pensante.  Y justamente es en esa escucha donde no existen las acciones equivocadas y donde dejamos espacio para que la Vida no se convierta en algo aburrido y controlado.  Porque la Vida, vivida desde el Ser y no desde la mente,  se convierte en una aventura maravillosa.

 La verdadera libertad, no está en hacer lo que queremos,  sino precisamente,   en que se de la posibilidad de abrirnos a esa escucha nueva,  y renovada a cada momento,  libre de condicionamientos, libre de ideas viejas y usadas,  libre de creencias de otros.  Investiguemos entonces todas esas ideas de la mente... ¿ no vemos ya que todas son falsas?  TODAS.   Como dice Nisargadatta, no hay ninguna verdadera.    Por eso para ser libres,  hemos de ver esto  con mucha claridad... No vale cambiar una idea por otra supuesta mejor,  sino que veamos con claridad que lo que la mente produce nos aleja de nuestra verdadera naturaleza. 

lunes, 18 de diciembre de 2017

¿ Qué estamos buscando?

La mente se encuentra siempre en una perpetua búsqueda de algo mejor.  Es por eso que siempre nos encontramos que hay algo que arreglar en nuestra vida, o algo que conseguir o alcanzar.  Un novio,  un mejor trabajo,  una nueva cocina,  el último Smartphone… o una nueva experiencia,  viaje, distracción.  O quizá sea mejorar algo de nuestra personalidad porque no nos creemos lo suficientemente buenos.  Y cuando uno se convierte en un buscador espiritual la misma inercia que tiene la mente de encontrar algo,  convierte la búsqueda espiritual  en una lucha o intento por alcanzar algo que se cree que va a ser mejor o incluso la iluminación.  Y entonces nos convertimos en ávidos buscadores que leen incansablemente muchos libros,  asisten a muchos cursos, retiros, o meditan muchas horas al día creyendo que esa es la manera de iluminarse.  Todo esto es así e inevitable,  porque las inercias y hábitos de la mente adquiridos a lo largo de tantos años, no van a desaparecer de un día para otro. Pero hay que poner Luz a esta dinámica que al final  es la que no nos permite  descubrir el Ser que somos.  Para ello nos puede ayudar sentarnos en silencio y meditar.  ¿ Y qué es meditar?   Pues meditar es donde vamos a familiarizarnos con una nueva manera de mirar y de ser.  Porque es en esos momentos donde podemos observar cómo funciona nuestra mente, y donde gracias a ese darnos cuenta,  podemos abrir un espacio para relajarnos y Ser.  Ya no será el momento de pretender cambiar nada, sino de simplemente observar, sin juicio lo que ocurra en nuestro campo de consciencia.  Si pasan pensamientos, o emociones,  no intentaremos cambiar esa experiencia.  Todo lo abrazaremos con tranquilidad porque ese espacio consciencial que todo lo acoge  no puede verse afectado por nada, por muy duro que sea o muy negativo.  Abrirnos a ese espacio permite que se ponga  Luz a todos aquellos pensamientos y emociones inconscientes que llevan tanto tiempo haciéndonos sufrir y lastimando nuestro cuerpo.  Y esa es la verdadera sanación,  darnos cuenta,  poner Luz,  y no intentar cambiar nada.


miércoles, 4 de octubre de 2017

El fracaso total de la mente

Estos días viviendo aquí en Cataluña y con la tormenta que se está desplegando  fuera, paralelamente  se produce una  tormenta interna igual de poderosa.  Es inevitable no ser indiferente ante los hechos que están ocurriendo.  Los sentimientos son variados,  preocupación, tristeza, rabia, miedo, impotencia, etc.  Cada cual, y dependiendo de su postura ideológica, de su sentir, de su historia personal, de su lugar de nacimiento, añadidas a estas emociones se generará un discurso mental diferente en cada caso.  A mí me apetecía escribir sobre lo que vivo estos días y lo que una es capaz de ver sobre una misma.  Porque no hay nada mejor que un revulsivo externo potente  para que nos coloque  de frente  con las sombras que tod@s llevamos dentro.  

Aparte de todos los sentimientos y emociones que ha generado esta situación,  he encontrado a mi mente muy interesada en comprender, en intentar encontrar alguna explicación coherente que me aliviase la ansiedad , encontrar puentes que resolviesen la división interna que todo esto me produce.    Porque no puedo entender cómo se puede llegar a un conflicto de estas dimensiones y porque lo mire por donde lo mire, desde una posición u otra , no puedo encontrar aquella que me haga sentir tranquila.  No entiendo porqué no se deja la libertad de expresión de un pueblo y su autodeterminación, y se tenga que llegar a la violencia para impedirlo,  pero tampoco llego a entender los motivos que han llevado a querer separarse.  Es así.  Son las inquietudes de mi mente.  Así que en un momento de colapso mental,  con la mente a mil revoluciones , intentando entender algo de lo que está pasando, intentando encontrar una idea, una opinión, un posicionamiento que me tranquilizase,  no he podido encontrar ninguno.  Y entonces, me he rendido.  Y como siempre en esa rendición se desvela el Silencio,  que estaba un poco amagado ante tanta agitación.  Y él me da la respuesta.  Y esa respuesta es:  descansa en el No saber pues es ahí en el único lugar que encuentras la Paz que estás buscando.   Y la pobre mente se ha vuelto a quedar en jaque porque nunca sabe nada de nada.  

Así que no veo otra solución ante el conflicto..  Porque la mente nunca nos dará esa tranquilidad anhelada.  La Paz no la puede fabricar la mente con sus ideas.  La Paz es lo que somos.   Todas las acciones que se realicen no deberían venir  de un ego,  y menos de un ego herido o resentido,   sino desde esa Paz y Amor que somos,   pues desde ahí no hay acciones equivocadas.  Así que la vida nos vuelve a plantear un nuevo reto para que no nos olvidemos de donde reside lo Real.  Y no parará hasta que lo hayamos descubierto.  


sábado, 23 de septiembre de 2017

A la escucha del Silencio


Silencio , vivo, siempre presente...
contienes la dicha y la tristeza,
el miedo, el odio, la pereza,...
TODO en tu serena grandeza.

El universo, es acogido en tus manos,
como las de una madre nutriente,
como las de una padre firme y paciente.

Cada vez que se me olvida escucharte,
y me quiero perder en otras manos,
pronto la vida me golpea fuerte,
para recordarme que es un esfuerzo en vano.

El silencio me habla,
y  me susurra palabras de Amor,
que puedo escuchar ,
cuando dejo desnudo mi corazón.

Quiero permanecer,  entregada y vacía,
y así poderte escuchar mejor.
Abrirme y dejar que mi Vida sea,
 gracias a tí, la mejor versión.

sábado, 9 de septiembre de 2017

¿ Qué quieres de mi?



La mirada del Amor es limpia,
no busca tu consuelo, ni tu aprobación,
no espera ni desea nada de tí, 
ni siquiera quererte.


Es mirada que se mira a si misma,
y que se reconoce como tú, siendo yo.

Entonces,
¿Qué puedo buscar en tí,
cuando me he encontrado a mí misma siendo Tú?

Celebrar el instante, de Ser,
no de Ser contigo,
no de Ser junto a tí,
sino de Ser, el Uno,
el Uno sin segundo,
desplegando su misterioso juego.





Un día tu pareja te pregunta ¿ Qué quieres de mí? .  Si eso me lo hubieran preguntado hace un tiempo pues hubiera contestado  algo así como,  que me cuides,  me quieras, me respetes, me admires,  seas cariñoso conmigo, me desees,   en definitiva,  que en mi expectativa estaba la absurda ilusión de que llegaría un hombre que pudiera por fin llenar mi profunda  carencia interna y sentirme protegida y feliz,  for ever and ever.  Pero ya ha corrido un poco desde entonces y la nueva mirada  que se abre paso con cada descubrimiento, y que se va asentando  no en las necesidades psicológicas del pequeño yo,  sino en ese descubrimiento de que somos algo más allá de ese miserable y carenciado Ego, me  conduce a cambiar la respuesta. 

¿ Qué quiero yo de ti?  Pues vaya, ... en realidad de tí ,  querer querer , no quiero nada. Es que  ni siquiera deseo  conquistarte.  Eso sólo sería una pequeña victoria para mi Ego que al cabo de un rato me dejaría tan ignorante y vacía  como antes.    Y entonces te preguntarás qué sentido tiene todo esto... Pues quizá el sentido que tiene todo esto del amor, en minúsculas,  de la relación afectiva entre un hombre y una mujer, o del mismo sexo, vaya,  es el abrirnos más y más a esa Verdad que somos,  abrirnos  a ese otro Amor, el de mayúsculas, que es  eterno e infinito.  Descubrir que el Amor no es un sentimiento, sino nuestra verdadera naturaleza y que cuando lo descubra se manifestará en pensamiento, palabra y obras inspiradas.  Mientras tanto,  todo lo que haga estará teñido de alguna clase de necesidad o interés personal que conducirá al sufrimiento. 

 Pero gracias a tu presencia se hace posible que se movilicen en mí  aquellas heridas antiguas que llevan tanto tiempo estancadas.  Seguramente,  se activen aquellos traumas infantiles que otras relaciones no son capaces de destapar.   Puedo darme cuenta de mis miedos,  del miedo tan profundo que tengo al rechazo y al abandono.  También de mi tendencia a apegarme a las personas que quiero y del sufrimiento que eso provoca.  Tu te conviertes en el espejo donde podemos mirarnos el uno al otro,  porque es muy fácil que en ti proyecte todo aquello que no puedo tolerar.  

No, ya no puedo esperar un salvador de mi Vida.  Sé que nadie tiene la capacidad de hacerme feliz porque ya he descubierto que soy  Felicidad.  Pero quizá podamos andar un trocito de camino, unas horas, unos días, unos meses o unos años,  y  nos ayudemos  a vivirnos más y más desde esa plenitud que somos,  a que nuestro Amor, se expanda más allá de todos los límites que estaban preconcebidos.  Que por fin,  me de cuenta,  que tu eres yo y que yo soy tu, que somos ese Amor que no se sabe separado de nada ni de nadie.  Y entonces, nos daremos cuenta de que nuestro pequeño amor en minúsculas solo había sido un suspiro.

El Camino es la meta, la meta es el Camino

El camino es la meta, la meta es el camino
Un día escuché una llamada interior
que me invitaba a cambiar de mirada
una vida mejor y más plena anhelaba
y descubrir quien era de verdad ansiaba.

Decidí entonces ponerme a caminar
sola, con una mochila muy pesada
llena de deseos, miedos y ansiedad
pero acompañada con la Luz de la Verdad
Al principio el Camino se hizo duro,
corría deprisa para llegar a algún lugar,
y eso hacia muy difícil poder disfrutar,
y gozar de la belleza de solo caminar.
Muy pronto, la primera enseñanza vino,
que el Camino era la meta,
y la meta era el Camino,
Yo solo tenía que dejarme llevar
Solo dejarme llevar por el viento,
siempre sabe mejor que yo mi puerto.
Y en sus alas suspendida y ligera,
podía abandonarme y dejar el peso.
Comencé a caminar más libre y contenta,
soltando los lastres que me amarraban,
disfrutando plenamente en cada instante
de todo aquello que la Vida presentaba.
Fuera bueno, fuera malo, daba igual.
Mi mantra era en cada momento
Relajarse y Ser. Estés donde estés.
Realmente esa es ahora mi única Verdad.

martes, 6 de diciembre de 2016

Enamorarse del Silencio


La relación que una establece con el Silencio es como la de un amante.  El Silencio es siempre el amante fiel, en sus brazos sabes que es el único lugar donde sentirse segura y en paz.  Es por eso que como con los buenos amantes, una se va enamorando y cada vez más,  cae rendida a sus pies, y ya no quiere que la acunen otros brazos que aquellos.  Por eso una va dejando todo aquello que la aparta de El.  Sabe que en la zona pensante no hay felicidad ni nada que se le parezca.  Allí donde todo son pensamientos, recuerdos, fantasías, proyectos, esperanzas que no llevan nunca a ningún lado, cada vez se siente más asfixia, por eso cada vez buscamos con más ahínco ese espacio donde poder respirar el aire más puro. Y es por eso que el proceso hacia encontrarnos con nuestro amante amado, es a veces doloroso y se vive como un autosuicidio.  Porque en aquel lugar donde reina el yo no hay espacio para El. 

domingo, 4 de diciembre de 2016

El universo está en la mente


"Yo sólo sé que no sé nada" decía Socrátes.  Como también decía Nisargadatta, no conocemos nada de esta consciencia, que por otro lado es de lo único que se puede hablar.  El mundo, que aparece todas las mañanas cuando nos despertamos, y que mientras estamos dormidos en el sueño profundo ha desaparecido,  solo está en nuestra mente.  Defensores de la consciencia, amantes de este juego maravilloso, que vemos como la  única realidad posible, aunque en el fondo ya intuimos que esto todo es un movimiento de ella misma, haciendo su drama, haciendo su comedia.. Si estoy en el mundo,  tendré que representar algún papel de la obra, sino me quedaré como una ameba.    Pero yo   no soy del mundo.  Y vivir así en el mundo es muy diferente de vivir creyendo que es la realidad misma, completamente inmerso e identificado con sus dolores y placeres. 

  Y me veré comiendo, riendo, llorando, jugando, dando opiniones, fantaseando, diciendo tonterías,... pero yo ya sé que es la Vida expresándose a través de mis palabras, mis manos, mi cuerpo.   Y cada persona dará su nota en esta misteriosa melodía cósmica, algunas veces desafinada.   Así que yo sólo sé que no se nada, y un día mis palabras expresan una cosa y mañana quizá otra, aunque en el fondo ya sé que nada de eso tiene la mayor importancia.  Por tanto, solo queda descansar y dejar que la Vida se exprese a su manera.  Todo está bien,  todo está bien.

domingo, 27 de noviembre de 2016

La raiz del sufrimiento

En vez de " Love is in the air",  yo más bien percibo, " Frustration is in the air".  No es que sea pesimista, pero observo una gran insatisfacción  en la mayor parte de las personas.  El otro día estuve con una amiga que le va muy bien la vida, y es muy féliz,  y la verdad que es que se me hacía extraño escuchar a alguien que dice que se siente tan dichosa.

Las interpretaciones del porqué de esta frustración general pueden ser de lo más variadas, pero por experiencia se que todas esas interpretaciones son de la mente,  y que todas ellas, si les seguimos el rastro, nos llevan a la única y fundamental, que es la separatividad.  Esa separatividad,  esa sensación de aislamiento, de desarraigo de nuestra Unidad fundamental, es primitiva  y muy profunda.  Esa separatividad es quizá uno de los sentimientos más dolorosos  que experimenta un ser humano y nos conduce  a escapar continuamente de él de mil maneras.   Normalmente se mantiene bajo control, y suele estar de una manera latente, acechando para salir en cualquier momento de vulnerabilidad.  Cuando muere alguien cercano, cuando rompemos con nuestra pareja, un hijo se va de casa,   cuando nos quedamos solos, nos echan del trabajo, cuando nuestras expectativas de la vida se rompen en mil pedazos... Muchas de estas situaciones reavivan ese sentimiento que ha podido estar bajo control durante una temporada y nos coloca en la situación de enfrentarnos a un dolor muy profundo. Aunque  este dolor fundamental también parece operar de una manera más sigilosa en la mayoría de las personas la mayor parte del tiempo, en forma de  una insatisfacción general con la vida.

Normalmente se hace insoportable enfrentarse a ese sentimiento tan desolador y la sociedad de hoy en día nos pone al alcance de nuestra mano un sinfín de entretenimientos de lo más variados con tal de no sentir nuestro lado humano abiertamente, al desnudo.   Benditos smartphones con el washup o  facebook, que ya ni siquiera nos permiten contactar con nosotros ni en los trayectos en metro o autobús, ni cuando vamos al w.c.  

Pero si uno es capaz de quedarse ahí, con esa sensación, uno se da cuenta que es algo muy físico, es una emoción, una energía que incluso se puede localizar de forma física en la zona del pecho.  Como si nos desgarrasen el corazón.  Me doy cuenta de que cuando hay este dolor,  la mente comienza a pensar más de lo habitual, y se remonta al pasado, rememorando aquellas ocasiones en las que una se sentía bien.  Entonces se pone nostálgica y echa de menos las situaciones o las personas con las que se encontró más unida al mundo.  Pero también la mente se proyecta al futuro, inquieta en buscar algo que cree que nos hará sentirnos más en Paz y reconciliados con la Vida.  Así nos pasamos la vida,  entre recuerdos el pasado , y maquinando  una manera de sentirnos mejor en el futuro ( una nueva pareja, un viaje, un cambio de casa, un nuevo proyecto,..). Aquí operan las esperanzas, incluso las espirituales.   Y como decía J. Lennon: " La vida es aquello que pasa mientras yo hago otros planes".

Pero si somos capaces de quedarnos disponibles, y acoger esa energía dolorosa, darle un espacio para que se exprese,  sin interpretar nada,  podremos descubrir que solo es eso, una energía que quiere ser vivida. Porque reprimirla es como si barriéramos el suelo y echásemos toda la mierda debajo de la alfombra.   Algún día habrá que enfrentarse a esa realidad que hemos estado escondiendo, y que con el paso de los años lo vamos notando en forma de bloqueos  en el cuerpo, dolores, enfado, ira, frustación.   Y  como no hemos dejado fluir esas energías, el malestar lejos de menguar,  va in crescendo. 

Permaneciendo  ahí, con ese dolor que a veces parece insoportable, él  será el rastro que nos conduzca a  la fuente de nuestra verdadera naturaleza y entonces nos daremos cuenta que hemos encontramos lo que estábamos  buscando, y que eso que siempre buscamos , nunca está fuera de nosotros. ¡ Qué alivio!  Y que féliz es una Siendo y no haciendo.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Las contradicciones de la Vida Espiritual

Cuando a la mente le da por estar inquieta, con esa energía que  ciega y atormenta al más pintado, de poco nos valen entonces las grandes comprensiones acumuladas sobre la no dualidad  y de las cuales nos hemos estado regocijando durante unos minutos, días, o semanas.   Porque una cosa muy distinta es tener una experiencia o consciencia de Ser,  donde se da una desidentificación con los pensamientos y los objetos de la consciencia y donde el sentido de individualidad se suspende durante un tiempo, que un Despertar, realización del Si mismo, o como quiera que lo llamemos, donde dejará de operar esa individualidad, o dualidad,  por siempre jamás.  Lo cual es algo que me pregunto si puede acontecer en algún organismo humano de esa manera tan pura.

Vengo hace tiempo reflexionando  en esa frase de la imagen  y porqué algunos de los grandes sabios nos aconsejan ese dejar las esperanzas, los deseos , las expectativas.

Nos dicen que la Verdad está ahí , delante de nuestras narices, y eso es así, y se suele ver cuando la mente está en calma.  Ramana Maharsi decía que la repetida experiencia del estado de Ser, debilita las vasanas (tendencias mentales) hasta que llegue la destrucción final de las mismas, requisito indispensable para que se de la realización del Si mismo.

Esas vasanas o tendencias mentales es la mente, que es una energía.  Compruebo que  la energía de la mente es más vigorosa cuando le das alimento.  ¿ Porqué durante un retiro de Silencio nos sentimos más en contacto con nosotros mismos?  Precisamente porque dejamos de alimentar la mente, de darle un chute de energía. Un retiro es ayuno para la mente.  Por eso ayuda al que quiere conocer la verdad  una vida austera, sin grandes excitaciones, sencilla, con pocas actividades orientadas hacia fuera, etc.  Es imprenscindible que se produzca esa reversión de fuera a dentro, que recojamos esa energía extrovertida y se produzca la alquimia sagrada que se transforma en Silencio.

¿Y que son las esperanzas , los deseos, las expectativas?  Son una energía que nos saca hacia fuera,  y pone a la mente en movimiento para que en vez de morar en nuestra mismidad, nos entretengamos en fabulaciones, planes, proyectos, ideas y  elucubraciones mentales.  Si pongo  mi energía en prosperar con un proyecto laboral y  una carrera de éxito,  la mente no querrá estar Silenciosa,  no podré controlar que ella misma esté todo el día enfrascada en esas ilusiones. Por eso cuesta tanto hacer silencio cuando nuestra vida está muy orientada hacia lo externo ( pareja, trabajo, quedar bien con los demás, etc)

¿ Y qué pasa con el deseo de Liberación? ¿ Es también una esperanza? ¿ O es el único deseo legítimo que podemos concedernos?  Supongo que es un arma de doble filo.  Porque cuando tomamos la Liberación como una meta a alcanzar,  la mente utiliza los mismos mecanismos que para conseguir cualquier otra cosa, lo cual hace que  en vez de debilitarse se fortalece.  Pero si ese anhelo de Verdad, sabiendo que no podemos controlar nada y que todo ocurre por capricho divino, nos dirige a encontramos en las condiciones para que se de la alquimia, pues quizá no sea tan malo.


martes, 15 de noviembre de 2016

Se hace camino al andar, pero... ¿hay camino?


Durante estos días , a la mente le gusta , a veces, entretenerse en comparar, validar, lo que una está viviendo. ¿ Es esto que vivo un despertar de verdad, del bueno? ¿Es una comprensión pequeña , grande? ¿Se ha esfumado mi ego? ¿ Soy innacida, inmortal y eterna? Igual era influjo de la luna lunera.
Al final acabo un poco cansada, por no resonar mucho con cierto lenguaje, también de comprobar que cada cual vive su experiencia personal o impersonal e intransferible. Y que hasta en la espiritualidad cada uno cree que lo suyo es lo mejor y más verdadero. ¡Increíble!.
Así que intentaré hablar de lo que yo vivo ( o en lenguaje advaitín: se está viviendo. No me malinterpreten).
Y lo que veo es que se da un proceso, en el tiempo, de apertura a un estado natural. Algunos dicen que o se realiza o no se realiza el Si mismo. Es decir, que no hay ni etapas , ni proceso. Pues será que no está realizado, pero es lo que vivo. Compruebo que ese estado natural es más natural cuando esa fuerza energética de la mente se hace menos intensa. Me doy cuenta que el ego que no es más que un cúmulo de pensamientos, recuerdos, imágenes, o proyecciones de futuro, es pura energía. Y que esa energía cuando es muy fuerte, provoca eso que se dice, identificación con la mente. Es entonces que vemos el mundo como si lleváramos puestas unas gafas opacas con un agujerito pequeño en el centro. Por eso nos sentimos constreñidos y cegados. Tiene tal fuerza entonces que nos atrapa y quedamos completamente al servicio de sus sacudidas. Pero , en ese proceso del que hablo, ocurre, que paralelamente va aconteciendo que los pensamientos se van debilitando, que esa carga energética es cada vez más débil. En algunos momentos incluso es nula, y solo existe una lúcida presencia. Y ahí uno se siente funcionando “ sin cabeza” que diría Douglas Harding.
Este vivir menos encabezada hace que una viva más en Paz, acogiendo mejor los acontecimientos diarios, en fin, vivir sin sufrimiento, que es al final lo que una iba buscando.
Indudablemente yo no se que ha pasado para que esa energía egótica esté en proceso de agotamiento. Eso de que no hay nada que hacer pues quizá sea cierto, pero para mí, todo aquello que ayuda a apaciguar esa fuerza energética de la mente, es bienvenido. El silencio, la música, la naturaleza, ayudar a otros sin esperar nada a cambio, ...es mi camino. Nisargadatta decía, por ejemplo, que la meditación no conduce a la realización , pero ayuda a reducir los obstáculos que conducen a la misma.
Así que intento vivir esta experiencia, por llamarlo de alguna manera, despojándome de todo lo aprendido, y dejándome guiar únicamente por lo que mi corazón me dicta.