miércoles, 6 de mayo de 2020

CÓMO ESCAPAR DE LA OBSCURIDAD- UCDM


Cuando ya no estés dispuesto a ocultar nada, no sólo  estarás dispuesto a entrar en comunión, sino que entenderás también lo que es la dicha y la paz.

Escapar de la obscuridad comprende dos etapas: Primera, el reconocimiento de que la obscuridad no puede ocultar nada.  Este paso generalmente da miedo.  Segunda, el reconocimiento de que no hay nada que desees ocultar aunque pudieras hacerlo.  Este paso te libera del miedo.

                                                                                                              UCDM


COMENTARIO

La obscuridad es un velo que se superpone a la Luz que somos.  Estos velos son esas capas de pensamientos, emociones, creencias, etc, (ego) con las cuales nos hemos identificado.  Con todas estas capas hemos conformado una identidad ilusoria  a la que hemos llamado “yo”.  Pero en el trasfondo, lo que somos,  es Luz, Verdad, Amor, Paz.  Todas esas capas no pueden apagar la Luz porque siempre está ahí aunque no la podamos Ver. Aunque tu mente esté hipnotizada por las ilusiones, lo que eres es eternamente libre.  Si no reconocemos que somos esa Luz, estamos condenados a sufrir porque siempre estaremos a merced de lo que las voces del ego dictan.  Pero si reconocemos, aunque sea por un instante, nuestra verdadera naturaleza, abrimos una brecha donde permitimos que la Verdad nos penetre.  A medida que te dejas habitar por Ella,  vas tomando la decisión de poner a la Luz todos esos obstáculos y de no querer que ninguno de ellos  opaque la Verdad.  Esto te libera del miedo.

domingo, 15 de marzo de 2020

TRANSITAR UNA CRISIS

Quizá porqué viví una crisis muy extrema, de esas de las que de la noche a la mañana cambia todo tu mundo, puedo entender qué se siente en estos momentos.

Quizá si todo esto del virus hubiera pasado pero nosotros hubiéramos estado inmersos en nuestras ocupaciones, sería muy distinto.  Pero esta vez nos hemos quedado aislados y eso creo yo es lo que lo pone un poco más difícil las cosas porque las distracciones siempre nos evaden de esa urticaria que nos produce mirarnos a nosotros mismos y ahora vamos a tener mucho tiempo para poder hacerlo.  Las incertidumbres, el miedo a que no tengamos dinero, el miedo a que esto se nos vaya de las manos, la preocupación por nuestros familiares, por los médicos,  el desasosiego y agobio de no poder salir de casa... Todo eso va a estar ahí,  emociones de  enfado, el miedo, la ansiedad....y ahora tenemos la oportunidad de no darles la espalda porque si una crisis tiene de bueno, es el ayudarnos a tornar la mirada a Aquello  donde se encuentran la verdadera Libertad y Paz.  

La vida es impermencia. Nunca encontraremos nada de valor y estable en este mundo de formas.  Este no será ni el último virus ni la última crisis.  Parece que vienen épocas más "agitadas"  donde vamos a tener que ser muy duchos en transitar las crisis y sinó  la vida nos derrumbará una y mil veces hasta que nos demos cuenta de lo alejados que estábamos de nosotros mismos.  Así que tenemos una oportunidad para tocar esa "fragilidad humana",  mirarla con inocencia, abrazarla,  dejar que se exprese,  no escondernos de ella, .. para al final darnos cuenta que todo eso nada tenía que ver con nosotros, pues nosotros somos  algo que transciende todos los límites humanos.

viernes, 13 de marzo de 2020

MIEDO A LA LOCURA DEL CORONAVIRUS

Aisshhh que fácil es caer en la "locura" cuando tenemos miedo.   Todos tenemos miedo,  los políticos, los empresarios, los trabajadores, los ancianos, los padres, los hipocondríacos, los justicieros...  Miedo a enfermar, a la muerte, a quedarnos sin dinero, a que ocurra una catástrofe, a una crisis, a perder nuestros trabajos...  Es tan humano...

Estos días, a momentos me entraba un poco de rabia,... de ver lo manipulables y lo vulnerables que somos.  Salía mi vena justiciera, la que se enfada del borreguismo al que siempre he creído que nos someten "otros" con un supuesto "poder". Pero me doy cuenta que todas las emociones negativas del tipo que sea provienen del miedo.  Creer en "otros" que pueden hacernos daño, manipularnos o engañarnos , no deja de ser otra forma de proyectar una ilusión sobre la Verdadera Realidad y dar realidad a  la " fragilidad personal",   perdiendo de vista donde se encuentra nuestra fortaleza profunda.

 En realidad no me preocupa mucho este virus "físico" con nombre de robot de la guerra de las galaxias. Será porque pasé un cáncer y le ví la cara a la muerte.   Me parece mucho más peligroso  el virus "mental", el de mayor nivel de contagiosidad,  ese virus que es  el que nos enferma realmente y nos produce el sufrimiento de verdad.  Ese y solo ese es el que nos hace sentir vulnerables, solos y separados y nos hace cometer tonterías como la de llevarse todo el papel higiénico de Mercadona  y otras mucho más gordas.  

Me hace gracia que este virus dichoso es el que nos va a hacer parar.  Nada nos para nunca y mira tu por donde , en dos días, quien iba a decir que un simple "virus de pacotilla",  como decía un médico que anda por las redes, sea el que por fin lo consiga.  De verdad que el sueño nunca dejará de sorprenderme en todos los sentidos. 

Si me tengo que quedar por casa, que va a ser lo más probable,  pues aprovecharé para no contagiarme, pero no tanto del virus físico, que también, sino del mental,  porque hay que estar muy centrada para que no nos afecten todas estas cosas.   Así que intentaré no escuchar muchas cosas, ni ver tantos vídeos que hablen del coronavirus,...  Pasearé, meditaré, escucharé música, cantaré algunas canciones,  veré películas de risa, hablaré con mis amigos, e intentaré dejar atrás  la "locura" y encontar, la cordura, la hondura y la mesura... teniendo  siempre en mi mente estas palabras:

NADA REAL PUEDE SER AMENZADO, NADA IRREAL EXITE.

No os olvideis nunca, amig@s, 


domingo, 9 de febrero de 2020

¿Realmente queremos Ver para despertar?



Parece que el despertar espiritual se puede dar de una forma espontánea... pero la realidad es que la mayoría de los buscadores espirituales para abrirnos a la Paz profunda que brota del Ser ya nos hemos dado cuenta de que necesitamos de la verdadera Visión espiritual para ver lo falso como falso y salir del dulce encantamiento de la maya, o del sueño.


Pero claro, el proceso de Ver implica que salga a La Luz todo lo que es falso, el velo  sobreimpuesto en la pureza del Ser compuesto por creencias erróneas y emociones que nos provocan sufrimiento.  Y esto normalmente puede ser muy incómodo.  Son los trapos sucios que todos querríamos mantener ocultos y de los cuales muchas veces huimos como de la peste.  Entonces: ¿Realmente queremos  Ver para despertar?  ¿Queremos descubrir  nuestro miedo y terror más profundo,  descubrir  la culpabilidad inconsciente que late en la profundidad de nuestra alma?  Si esa decisión profunda no impregna cada rincón de nuestro Ser, seguramente nos entretendremos, seguiremos con nuestros juguetes espirituales sin llegar  justamente al meollo de la cuestión,  al origen de nuestra separación de la Unidad.


El bypass espiritual

Mucho se habla hoy en día del concepto de bypass espiritual y ya hay muchos autores que hablan de cómo la práctica espiritual puede ser utilizada no tanto en favor de abrirnos a la verdad evidenciando aquella sombra, aquello inconsciente que la obstaculiza, sino como formas de evadir el sufrimiento o de espiritualizar y engrandecer nuestro ego.

Hoy un amigo me ha comentado del libro de  un psicoterapeuta que analiza cómo las diferentes enseñanzas espirituales pueden ser tergiversadas y las trampas y subterfugios que adquirimos los buscadores espirituales para continuar enredados en la Matrix pero con la sensación de que se han alcanzado altas cotas espirituales.  Lo interesante del libro es que pueda beneficiar a algún buscador para que ponga Luz a esos escollos que la mayoría nos encontramos en este Camino.

La mente es muy astuta para hacernos seguir hipnotizados y hechizados por el sueño y utilizará cualquier estrategia  para conseguir este propósito, las enseñanzas espirituales no iban a ser menos.  Al final solo aquel que tiene un verdadero anhelo por la Verdad será lo suficientemente honesto para preguntarse en cada momento:  ¿Estoy realmente en Paz?, ¿Soy realmente dichoso ahora? ¿Siento que me falta algo?  ¿Todavía creo que algo de fuera ha de cambiar para que yo sea más feliz? ¿Estoy en armonía con todas las personas que me relaciono o me generan algún tipo de "rechazo" por sutil que sea?  Creo que estas son la preguntas que  uno debe de ser  capaz de responderse con  absoluta franqueza.  Si  hay alguna respuesta que nos indique que todavía no se vive en profunda Paz en todas las áreas de nuestra vida,  el amante de la Verdad no se conformará o evitará distraerse... Tomará consciencia de que hay algo que no se está mirando con sabiduría y después la decisión profunda de verlo de otra manera... La Vida después se encargará de proporcionar los medios necesarios para que se produzca la comprensión sanadora, en forma de maestro, libro, conversación, pensamiento...y así ir adquiriendo el Arte de Ver con discernimiento y establecernos en una Paz que brote de lo profundo, y no un aletargamiento disfrazado de paz y amor divino.



miércoles, 5 de febrero de 2020

La Psicoterapia según Un Curso de Milagros

Estudié psicología y después trabajé como psicoterapeuta dentro de una línea psicoanalítica.  Siempre me sentí decepcionada porque me daba cuenta de que el verdadero y genuino encuentro con un paciente solo se producía cuando mi mente estaba muy tranquila y no había pensamientos de juicio u opiniones.   La mayoría de las veces me encontraba intentando encontrar dentro de mis archivos mentales una teoría o una interpretación que me ofreciese alguna explicación sobre  lo que le ocurría a la persona que tenía delante, por no hablar de las intensas emociones transferenciales que la relación me despertaba.  Es decir, me encontraba tan llena de mí, que era imposible hacer un espacio a esa persona en mi ocupada mente para poder estar  disponible y escuchar de una manera amable y receptiva. 

Pero me iba dando cuenta  de que cuanto más podía encontrarme en una presencia silenciosa, sin más, se producían las mejores  comprensiones o insights en el paciente.  También estuve trabajando en una escuela de educación especial con niños muy afectados por diferentes trastornos del desarrollo. Allí también me daba cuenta de que, muchas  veces,  la observación silente era lo más terapéutico que yo podía ofrecer  a un niño que tenía muchas dificultades, como por ejemplo niños autistas con graves problemas de comunicación y  conducta.   Esa observación  nada invasiva,  respetuosa, que no quería cambiar nada en ellos, esa presencia viva, era muchas veces lo único que los calmaba.  Pero todo aquello no encajaba con nada de lo que había aprendido hasta ese momento después de años de universidad, seminarios, masters, etc, etc, etc.  No hacer nada no era una alternativa aceptable para mi en aquellos momentos,  además de que no estaba dispuesta a tirar por la borda todos los conceptos y teorías que tanto esfuerzo me había costado aprender.   No encontraba valiosa esa alternativa  pero una parte de mí comenzaba a tomar conciencia del enorme potencial que se escondía detrás de una escucha receptiva,  de una actitud no enjuiciadora  que no pretendía cambiar nada y que abrazaba la experiencia del paciente tal cual se desplegaba. Algo me decía que mi empeño no debía estar tanto en adquirir conocimientos como en aprender a despejar mi mente de tanto ruido. 

Ante mi petición profunda  de encontrar una mejor manera de relacionarme conmigo y con los otros desde otro lugar,  apareció la meditación y  la filosofía Advaita, las cuales me ayudaron a comprender de qué trataba  toda la dinámica de la mente y  qué era lo que explicaba la fortaleza de esa presencia silenciosa. Lo que ocurría en aquellos momentos era que mi mente se hacía a un lado y yo me encontraba presente desde una consciencia que trasciende la zona pensante.  Ahí se encontraba todo el valor  y sentido de un encuentro de ese tipo, pero yo en aquel momento, como decía antes,  no podía entenderlo  y no valoraba el potencial de una presencia en conexión con nuestro Yo más profundo o Ser.  

Cuando  leí el texto "Psicoterapia. Propósito, proceso y práctica" el cual  está incluido dentro del manual de Un Curso de Milagros,  sentí que ponía palabras a mi forma de entender lo que significa un verdadero encuentro psicoterapéutico, lo cual valdría también para un encuentro con cualquier  persona y en cualquier contexto.   El texto, aunque apunta a un ideal de lo que sería un encuentro Real, en realidad muy  pocas personas nos encontramos completamente conectados a la  Verdad, y liberados del ego.  La gran mayoría estamos en este Camino  aprendiendo a acercarnos al otro desde una verdadera mirada amorosa e inocente.  "No se nos pide que seamos perfectos cuando intentamos curar". (T-2.V.7:3)

Aun sabiendo que estamos en un sueño, no encuentro otra manera más valiosa que utilizar las oportunidades que brinda el encuentro con un hermano, para abrir nuestro corazón y extender el Amor que somos. "No hay nada más santo en este mundo que ayudar a alguien que pide ayuda" (T- 2.V.4:2).  Y según UCDM,  lo que no es Amor es una petición de Amor.  Así que,  sea que alguien nos pide ayuda de una manera abierta o encubierta, siempre hay una posibilidad para practicar la psicoterapia según nos enseña Jesús.  La vida nos ofrece oportunidades todos los días.

Un encuentro psicoterapeútico según  UCDM tiene el propósito de ayudar a eliminar los obstáculos a la verdad (T-1.1:1).  "Es un proceso que cambia la manera en que uno se ve a sí mismo" (T-2.Int.1.1:9).  En este sentido, cualquier encuentro entre dos personas, podría en un momento dado ser terapéutico independientemente de la forma que adopte, por ejemplo, en la consulta del psicoterapeuta, en la calle con un conocido, en casa con nuestra pareja, etc.

Primeramente aclarar que el término Psicoterapia en este texto no se ciñe a formas profesionalmente establecidas, aunque también las incluye.   Es decir, no se limita a un contexto típico de terapeuta-paciente al uso, donde normalmente el terapeuta cobra unos determinados honorarios por su trabajo.  En palabras del Curso: "Todos somos Sus psicoterapeutas (de Dios), pues quiere que todos seamos sanados en El"(T- 1.5:10).  "La psicoterapia consiste en una serie de encuentros santos en los que dos hermanos se encuentran para bendecirse y recibir la Paz de Dios" (T-2.I.4:1)

En este caso, el terapeuta y paciente son dos personas que se encuentran a un nivel de igualdad, en un plano horizontal, y  donde simplemente el que aparentemente ocupa la posición de "terapeuta" en el momento del encuentro  lo que sucede es que "camina ligeramente por delante del paciente y lo ayuda a evitar algunos de los escollos del camino advirtiéndolos primero" (T-2.III 1:1).   Es decir, simplemente en este encuentro hay una de las dos personas que puede aportar algo de Luz en algún tema o cuestión que se esté tratando en ese momento.  En un encuentro profesional o en la relación con un maestro "realizado" son claros los roles de  "terapeuta" y "paciente".  En una relación amistosa o afectiva, por ejemplo,  los roles pueden intercambiarse de encuentro a encuentro, ya que simplemente cada uno tiene áreas en su mente donde hay más claridad que en otras.

 El "terapeuta" al poder estar situado en un lugar más luminoso de su consciencia  puede ayudar al "paciente" a situarse también en ese lugar y poder abrir su mirada transcendiendo los límites de la mente egoica.  El "terapeuta" con su visión espiritual da Luz a aquellos aspectos que no pueden ser vistos con discernimiento.  Es decir puede ver lo falso como falso y ayudar a ver de otra manera más Real.  Que se produzca un genuino cambio de mirada dependerá por tanto de la apertura a la Verdad  que tengan tanto el terapeuta como el paciente.  Esta apertura impondrá los límites de la terapia y el alcance de la curación.

En cuanto al proceso o metodología que propone el curso  simplemente exhorta al terapeuta para que se haga a un lado y escuche la voz del Espíritu Santo para  que le guíe en lo que tiene que hacer o decir.  Esto es lo que hace que ese encuentro se haga santo.  Deja al Espíritu que guíe los pasos e invita al terapeuta a no hacer nada, por eso que no puede colocarse en un plano por encima del paciente.   Como dice el Curso: "Lo ideal es que el terapeuta también sea un seguidor, pues hay Uno  (Espíritu Santo o Dios) que debe caminar delante de él para proporcionarle La Luz con la que poder ver." (T-2.III.1:2)

Constantemente  Jesús nos está pidiendo que  escuchemos  a nuestro hermano de una manera abierta, sin juicio, con una mirada inocente.  Eso es lo que nos coloca en un plano de completa igualdad porque "el psicoterapeuta se convierte en el paciente, al trabajar a través de otros pacientes para expresar sus pensamientos a medida que los recibe de la Mente de Cristo" (T-2.III.4:6).

Este completo abandono del "personaje" para ponerse a favor de la Verdad en el encuentro con el hermano es un acto de completa entrega y madurez espiritual.   En palabras de Jesús: "En el instante en que el terapeuta se olvida de juzgar al paciente es cuando tiene lugar la curación. (T- 3.II.6:1). En realidad, siempre que  cualquier persona puede encontrarse con otra desde esa mirada inocente, el encuentro será santo, y por tanto, psicoterapeútico porque se habrá producido un instante santo, un instante sanador  donde uno puede reconocer al otro, no como un pequeño "yo" lleno de carencias y limitaciones, sino como el  Yo profundo y Real que Es, es decir, lo habrá reconocido como el Hijo De Dios.  

El milagro se da gracias a ese  instante santo  en el que el "terapeuta" recuerda a su hermano y a sí mismo el Amor, la Luz que somos.  Recordándoselo al otro se lo recuerda a sí mismo, es decir,   enseña Amor, para aprender Amor.   Así que no es una relación vertical donde uno da y otro recibe sino donde se da una oportunidad de abrirnos a la Verdad para ambos  y donde el terapeuta y el paciente se encuentran para salvarse mutuamente.   El terapeuta recibe Amor  dando Amor por lo que  tiene una oportunidad de curarse a sí mismo en la relación con el paciente.  Aunque puede ser que por alguna de las partes  no se de una toma de consciencia de la Luz que se Es, de alguna manera estos encuentros hacen de catalizador para que los obstáculos a la Verdad se vayan despejando.

Normalmente todas las terapias o formas de ayuda no son sino formas de proyectar en el paciente algún juicio u opinión sobre lo que le pasa  y dan remedios bajo la suposición de conocer qué le ocurre al paciente interpretando cuál  es el origen de sus problemas.  Hay unas palabras de Jesús sobre este asunto muy esclarecedoras y significativas que dicen: " ...el aprendizaje de los terapeutas  profesionales enseña poco o nada acerca de los verdaderos principios de la curación. De hecho, probablemente le enseñó cómo imposibilitarla. La mayoría de enseñanzas del mundo siguen un programa de estudio en cómo juzgar, con miras de hacer del terapeuta un juez". ( T-3.II.2:2)

Jesús nos insta a permanecer abiertos, receptivos, sin método, solamente guiados por la sabiduría de nuestro Yo más profundo, nuestro guía interno, dejando de lado ese pequeño yo que cree saberlo todo. Cuanto más apertura a la Luz se da en el terapeuta se da cuenta de que  no puede haber una forma determinada de hacer psicoterapia. La apertura es tan total que no valen las "reglas del mundo" ni de las teorías inventadas desde la zona pensante, como ocurre con la mayoría de terapias psicológicas que aportan  explicaciones a los problemas desde suposiciones falsas que nada tienen que ver con la Verdad .   Por eso, como dice el Curso:  "ningún buen maestro utiliza el mismo enfoque con todos sus alumnos.  Por el contrario, escucha pacientemente a cada uno de ellos y lo deja formular su propio programa de estudios" (T-2.II.7:3).

El objetivo de la terapia es curar.  Y curar según UCDM es curarnos de las ilusiones , de lo falso, para podernos abrir a la Verdad, a la Paz y al Amor que somos.   Por tanto, una verdadera psicoterapia no trata de substituir unas ilusiones por otras.  No trata de mejorar el sueño haciendo que este se adapte a lo que creemos que nos conviene ( puede ser mejorar la salud, ganar en autoestima, mejorar nuestras habilidades sociales, etc)   "Eso no puede curar porque se opone a la verdad.  Tal vez una ilusión de salud substituya la ilusión de enfermedad por un breve período, mas no perdurará.  Las ilusiones no pueden ocultar el miedo por mucho tiempo, pues este forma parte de ellas.  Escapará y agotará otra forma, al ser fuente de todas las ilusiones". (T- 2.IV. 7: 5).  

Solo la Verdad nos hará libres y la verdadera sanación solamente  pasa por el restablecimiento de la Unidad, porque la única enfermedad y el único problema del que padecemos realmente es la separación de la misma.  Buscar en la fuente equivocada jamás nos restablecerá la Paz y la dicha anheladas.

No hay nada más desafiante para un terapeuta o sanador que ponerse delante de un paciente con las manos vacías, sin remedios que ofrecer, desnudo, sin un compendio de técnicas y conceptos que lo ampare.  Pero el  sanador  sanado  aprende a ir ligero de equipaje y confiar en su guía interno, en la Voz del Espíritu y unicamente está dispuesto a que la Verdad ilumine la relación. Ha dejado atrás a los  falsos ídolos  que lo único que hacían era alejarlo de la misma.   Este camino es un auténtico reto para todo aquel que quiera ser un verdadero psicoterapeuta de lo Real.

sábado, 2 de noviembre de 2019

El Arte de abandonarse a una misma

Si hay un verdadero Camino Espiritual es el de alcanzar la maestría para saber abandonarse a una misma.  La  auténtica Sadhana es "aprender" a soltar las resistencias del "yo psicológico".  Pero bueno, lo pongo entre comillas, porque en realidad no se trata de un proceso de "aprender" y eso es precisamente lo más importante que una reconoce  en dicho proceso.  Una nunca ha hecho nada porque en realidad una no existe.

Parece que en la vida de cada cual hay una predilección por diferentes caminos.  En mi caso siempre conecté con una vía contemplativa de la Verdad.  Lo llaman la vía directa, porque "aparentemente" no se utiliza ninguna técnica o herramienta para abrirte a lo desconocido. Es contemplación directa del Ser.   Pero viéndolo en retrospectiva, veo que siempre hubo un "yo" involucrado en el proceso.

El "yo psicológico"  a un nivel sutil solamente es una energía que en  un nivel más denso parece materializarse en pensamientos.  Esa energía es inevitable que necesite enredarse en cualquier experiencia que vivimos de cara a seguir sobreviviendo.  Es el narrador que constantemente todo lo interpreta, analiza, compara, enjuicia, etiqueta...  Como eso es así, mientras no se da un colapso de esa energía, los diferentes Caminos espirituales te invitan a utilizarla para lo que llaman unos fines más elevados.  Como dirían en el Vedanta,  estas prácticas son purificadoras, te convierten en una persona más sátvico, aquietan tu mente, te preparan o allanan tu Camino para que pueda producirse una comprensión más profunda.

Suele suceder en este Camino de auto abandono que los deseos, intereses, y lo que acaparaba tu atención externamente, se va focalizando,  y los residuos de ese " yo psicológico" se centran entonces en volvernos más sátvicos, más silenciados, más amorosos, o lo que sea.  Antes éramos buscadores de la felicidad externamente y ahora hemos retornado la mirada 180 º y nos miramos hacia adentro para encontrar La Paz profunda.

Pero en este proceso de ver lo falso, de ver los obstáculos hacia la Verdad,  llega un punto en que incluso la práctica espiritual llega a verse como un dique a traspasar también.    Te das cuenta que ese residuo de "yo" siempre quiere agarrarlo todo. Así observas como el "yo" quiere volverse más silenciado, o quiere comprender
más, o volverse un narrador de todo lo que se vive para anotarlo, o para comunicarlo.  En fin... que siempre desea sacar algún provecho de cualquier cosa.   Por eso una se va dando cuenta realmente de que la verdadera entrega, el verdadero abandono, exige esa explosión de la energía mental y  que ya sabemos que solo ocurre por la gracia Divina.  Mientras tanto, solo queda esperar pacientemente y observar...

Así que una se ve que sigue habiendo  una tendencia hacia la vida contemplativa pero ya no se vive de la misma manera.   Como todo en la vida, ya nada se puede hacer con resistencias, con lucha, con sacrificio.  La meditación es establecer una relación santa con tu propio "yo psicológico".  Es abrirse a una mirada amorosa que nada rechaza de tu propia experiencia interna.  Eso puede producir que las meditaciones no te lleven a estados tan aquietados de tu mente o de tus emociones.  No sabes a donde conduce todo esto pero sabes que ya no puedes hacer otra cosa que dejarte ir y abandonarte en los brazos del Silencio y acoger en El todo lo que ocurre, hasta que te reconoces que tu eres ese Silencio.  Te das cuenta en profundidad que no puedes hacer nada, que son esos brazos los que te rescatan,  y ves que nunca has sabido lo que es no hacer nada.  Esos brazos también son  los que te mueven a actuar en el sueño, si eso es lo que toca.  Pero ya no puedes hacer nada con resistencia, ni con esfuerzo:  ni meditar, ni estar con una persona, en un trabajo.  Todo es una exhortación a vivirlo desde La Paz, desde el Amor y para el Amor, por eso nunca se puede planificar nada y solo se puede vivir en cada instante abierta a todas las posibilidades.





martes, 8 de octubre de 2019

El Silencio no se busca, te encuentra









Has estado durante mucho tiempo refugiándote en el Silencio.    Lo buscabas a todas horas  y como tu mas precioso tesoro solo querías disfrutarlo en soledad por miedo a que alguien te lo robase.

Ahora, te asomas al mundo después de mucho tiempo y sientes que quizá te habías alejado un poco porque tenías miedo.   Quieres compartir lo que eres, tu Amor, tu Alegría, ... y aun a veces, necesitas una careta para vencer  tus demonios.  Pero algo en lo profundo te empuja más y más fuerte.  Quieres dejar de protegerte y mostrarte al mundo tal cual eres y quieres sentir la Vida y hacerte UNO con ella.  No tener miedo de sentir el Amor, de bailar, de cantar, de llorar, de gritar, de reír o de ver sufrir a tus seres queridos.

Viene un nuevo tiempo en el que la Voz profunda te insta a abrirte en canal, te invita a dejarte atravesar por la intensidad de la Vida.  También te acompañan los heraldos de la eternidad aquí en la Tierra que te recuerdan que te rindas a" Lo que Es".  Y algo te susurra en lo más profundo de tu Alma:   "Ríndete,  no busques el Silencio, El te encuentra a tí para que te derritas en sus brazos".   Ahora este se ha convertido en tu nuevo mantra.

.......SILENCIO...........SILENCIO............SILENCIO..........SILENCIO...............

domingo, 6 de octubre de 2019

Sobre el Despertar Espiritual


El atman es sólo la "sensación de ser" o consciencia, la cual es el mundo manifestado.  El principio ultimo que conoce esta "sensación de Ser" no puede ser enmarcado o condicionado por las palabras. Ese es el estado Supremo.

                                           Nisargadatta Maharaj


En un primer momento de nuestras prácticas espirituales, cuando nuestro "yo" está completamente identificado con la "matrix",  con el mundo de maya, es ineludible que ese mismo "yo" se enfrasque en algún tipo de práctica con el fin de conseguir algo de  paz, la iluminación, etc.   Es gracioso, por ejemplo,  el formato que adquiere el Curso de Milagros,  como compendio ordenado de ejercicios, y que su propio nombre, Curso,  parece que sea una manera de darle a la mente una de las cosas que más le gustan y menos la asustan:  algo que hacer, estructurado, y con un objetivo claro.  En este sentido es que es una enseñanza que apunta a lo más alto pero de una manera muy amorosa y  gentil.  Parece compadecerse de nuestros miedos y nos propone un acercamiento "no dual" de forma que no nos asuste y además es capaz de adaptarse  al nivel de comprensión de cada estudiante.  Creo que es en  eso donde radica su grandeza.  Otros maestros, incluso Advaitas,  también involucran al "yo" con algún tipo de sugerencia como la autoindagación o la permanencia en el "yo soy",  o estar en la presencia,  o ser auto conscientes, etc.

Durante nuestra andadura espiritual pasaremos por todas estas prácticas con mayor o menor fortuna, pero es fácil que un día captemos experiencialmente a donde estaban apuntando todas ellas.  Se da así un primer despertar en el que nos vivimos como Consciencia, Presencia, como el Testigo "Yo Soy", el observador de la propia existencia y el que sabe que ES.  En este estado se puede parar la actividad mental, entrar en un estado de "no mente", donde solo Somos.   Una vez que nos sabemos Consciencia, Ser, se nos aconseja seguir este rastro, aprender a retornar una y otra vez a esa sensación de Ser, que es Paz , Quietud. Como decía  Nisargadatta: Adore esa consciencia como a un Dios.  Es su único capital aquí en la tierra.  Es en este primer despertar  cuando el hacedor se revela como un fantasma, se cae en la cuenta de que no controlamos la Vida, y se ve que el "yo"  es una marioneta dentro del espacio de la consciencia, que todo es una ilusión.

Muchos maestros que apuntan al despertar se quedan en este primer reconocimiento y no van más allá y se ha creado una gran confusión sobre a donde apunta  realmente la palabra "despertar" o "iluminación".

Una vez que una se va estableciendo más y más en  el "Yo soy" o sensación de Ser,  el paso final es esa reabsorción de ese "Yo Soy" en lo Absoluto o Dios.  El Atman se disuelve en Brahman.  No solo se disuelve el "yo psicológico" sino también ese otro YO presencia, es absorbido por el Gran Vacío, el Absoluto o Dios.   Y aquí es donde hay una gran confusión de términos porque en este sentido el Ser, que es Existencia pura,  no tiene nada que ver con Dios, solamente es un reflejo.    En el Curso de Milagros, por ejemplo,  se aprende a mirar con la visión del Espiritu Santo que es la mente recta, la cual  percibe lo falso como falso.  Pero dice : las percepciones falsas producen miedo y las verdaderas fomentan el amor, mas ninguna de ellas brinda certeza porque toda percepción está sujeta a cambios.  Por eso es por lo que la percepción no es Conocimiento. La percepción verdadera es la base del conocimiento, pero gozar de Conocimiento es la afirmación de la Verdad y esto se encuentra allende cualquier percepción.  La verdadera visión es la percepción natural de la visión espiritual, pero es  todavía una corrección en vez de un hechoNo es lo mismo percibir la Verdad que conocerla.  La visión espiritual es simbólica, por lo tanto, no es un instrumento de conocimiento. De ahí que la visiones, por muy santas que sean, son efímeras.

La práctica de Silencio o el Instante Santo nos llevan a gozar de  un espacio amoroso, la quietud del Si Mismo, el Silencio, pero todavía dentro del sueño.  Pero como dice Parameshwar Maharaj: la cumbre del conocimiento es darse cuenta de que la Individualidad que SE ES, sobra y entorpece.  Y Nisargadatta Maharaj:  En primer lugar, tenemos que morar en la consciencia, en el "Yo Soy", sin atributos; este es el primer paso.   Después me doy cuenta de que tampoco soy esa consciencia. El Paramatman o Parabrahman es el Yo más alto, el Estado Supremo.  Ni siquiera el cielo puede tocarlo.  Para alcanzar este Conocimiento no hay práctica que valga.  Por tanto la Consciencia, eso que podemos percibir como nuestra "verdadera naturaleza" dentro del mundo de la manifestación, lo que hace es reflejar La Luz que viene de más allá.  "Yo soy Consciencia que brilla, por una luz más allá".

Así que tenemos por un lado un "yo psicológico" y por otro,  una individualidad que vivimos como sensación de Ser o Presencia.  Ambas son mente o consciencia y las dos deben ser disueltas para que se produzca el Despertar Final.  Pero perder esta identidad de existencia es lo que más aterroriza al pequeño yo porque lo identifica con caer en el abismo del vacío, un agujero negro, la  raíz de nuestros más temibles terrores.

Los buscadores espirituales nos pasamos años practicando el Perdón, o haciendo Silencio, o siendo conscientes, o meditando,  pero puede ocurrir que una enseñanza como la de Tony Parsons entre en nuestra vida.  Tony Parsons expone en su enseñanza todo este juego de la búsqueda espiritual. Como dice con sus propias palabras :  "Aquí no se te invita a mirar dentro para descubrir "tu verdadera naturaleza" o ese estado de consciencia que promete tanto, pero que viene y va con tanta rapidez.  Aquí no se ofrece ningún tipo de caramelo espiritual.   El intentar alimenta la separación.  Todo el reforzamiento del individuo reside en ese intento de encontrar la unidad.   Ese esfuerzo continua reforzando la sensación de estar separado de la Unidad. Es por lo que todas las enseñanzas basadas en la idea de una tarea espiritual, o de que hay elección, en realidad son enseñanzas que aprisionan, porque siguen aprisionando a la persona en algo llamado "ser una persona separada".  Después de la liberación,  todo colapsa, incluida la auto-consciencia.  La presencia, la consciencia , la ilusión de un "mi" separado,  también colapsa.  La consciencia o auto-consciencia es la función a través de la cual la aparente energía contraída de una identidad separada aparece y lo que hace es mantener la sensación ilusoria de un "mi".  No hay un Ser del que ser consciente"

Las prácticas espirituales no te llevan a la iluminación, solo te ayudan a eliminar los obstáculos hacia la misma y si han ocurrido o están ocurriendo es perfecto y adecuado,   Pero como decía Nisargadatta: el último paso se da en oscuridad y en soledad.  Tony Parsons quizá te invita a dar ese último paso para que lo abandones Todo,  pero  para escuchar su mensaje se tiene que dar una gran apertura y disponibilidad porque el pequeño yo se puede asustar mucho.  No da a la mente ningún tipo de concesión ni siquiera aquellas  más espiritualmente elevadas,  como permanecer en la  Presencia, Consciencia, en el Silencio o  en el Ser.  No te dice que no lo hagas,  solo pone encima del tapete para que nos demos cuenta de que en realidad, todo eso no apunta a un estado de  No Dualidad pura y dura.  Su enseñanza es  una vía directísima a la Realidad Ultima. Como el dice: El último Despertar  es aquel acontecimiento en el que uno comprende que no hay nadie, que solo hay Totalidad.   Esto es auténtico Advaita. No-dos.  Advaita radical, nada gentil, un bastón que te golpea sin piedad en toda la frente para que despiertes inexorablemente si te abres profundamente a recibirlo, claro.


viernes, 4 de octubre de 2019

Los problemas nunca están fuera

Siempre creemos que lo que se desarrolla en la pantalla de nuestra consciencia, la Vida,  está separado de nosotros y tiene una realidad consistente.  Pero en realidad no es más que simplemente una proyección, un mundo "virtual" fabricado por la consciencia o por la mente que dirían en el Curso de Milagros  o en el Budismo. ¿Nos hemos preguntado alguna vez quien es el que sueña por las noches?  Creeremos que "Yo".  Pues resulta que ese "Yo" que sueña por las noche y recrea mundos "imaginarios" es el mismo "Yo" que sueña esta película a la que llamamos "vida real".  Esto no es una paranoia tipo "Matrix",  es algo que todos podemos investigar a través de nuestra consciencia, simplemente hay que tener el anhelo.  La filosofía Advaita te invita a indagar  a través de tu propia experiencia cual es ese "Yo" que creemos ser.

Normalmente nos experimentamos como no merecedores de la Paz o del Amor.  Siempre hay latiendo en nuestro interior un sentido de carencia muy arraigado.  Y como somos incapaces de reconocer la raíz de ese sentido de carencia, el mundo representa una función donde nos convertimos en las víctimas de nuestros propios miedos y carencias, y así, el mismo mundo nos lo refleja a través de la experiencias que nos toca vivir.  Comienza entonces la frenética carrera para intentar cambiar la realidad externa a toda costa...  Si el mundo no me da lo que yo quiero y necesito,  voy a empoderarme para intentar conseguir todos mis objetivos....  Luego, casi siempre, el batacazo es monumental.

En unos,  se traducirá en una constante sensación de carencia a nivel económico.  Otros sentirán un miedo al rechazo y al abandono por parte de otras personas.  Otros sentirán que el mundo o la gente los maltrata .   La realidad siempre vendrá a corroborarnos aquellos miedos y carencias más profundos. Pero si miramos bien y vamos a la raíz,  nuestro miedo más profundo o nuestra sensación de carencia o de no ser los suficiente buenos,  siempre está relacionada con Dios.  Si siento miedo a que me rechacen porque siento que no soy lo suficientemente buena, o atractiva, encuentro un miedo inconsciente a no ser merecedora del Amor de Dios.  Y entonces viviré un sueño donde me encontraré siendo rechazada por los hombres que me gustan, por ejemplo.

Al vivirme separada de la Fuente tengo miedo de Aquello de donde brotan toda la Abundancia,  Amor y Paz.  Por eso en el sueño también nos encontramos  apuntadores,  heraldos de la eternidad, en forma de enseñanzas o maestros que nos recuerdan constantemente que el Amado se encuentra aquí, que es nuestra naturaleza, que no necesitamos sacrificarnos para Ser lo que ya somos, es nuestra esencia por derecho propio.  Y así nos martillearán la mente una y otra vez, una y otra vez, hasta que se abra una fisura en la mente pensante y la Luz pueda pasar y comience así a darse una confianza.

Estar disponibles para esa escucha profunda nos abre a descubrir cuales son esas trabas que nos dificultan vivirnos como lo que ya Somos.   Comenzaremos a encontrar un espacio en nuestra consciencia que no está tocado por ningún pensamiento o emoción por muy fuertes que sean.  Y en esa apertura nos sabremos Amados por algo que es mucho más grande que esa "aceptación" mental que nos quieren vender los gurues de lo "piscológico".  Porque la verdadera aceptación no viene de la mente pequeña.

Esta apertura a la presencia amorosa te abre a una nueva percepción de la Vida  y el sueño, aun sabiendo que es un sueño y que un día desapareceremos en Eso que está más allá de Todo,  se hace más amable y féliz.  Se ha decidido en lo más profundo de nosotros dejar de identificarnos con las elucubraciones mentales, con las creencias, con las emociones, porque ya hemos visto que son falsas, y ahora solo queremos vivir este sueño identificados con  con ese espacio de nuestra consciencia que recibe la fragancia de lo Absoluto.  Mientras dure, jugaremos y haremos como que nos importa esta vida virtual cuando en el fondo sabemos que todo es una broma cósmica.   Y así sucederá "aparentemente" hasta que  el Atman se sepa que es Brahman y se funda en El.  Fin de la historia.


lunes, 30 de septiembre de 2019

Inteligencia más allá de la inteligencia



El ego solo es un cúmulo de pensamientos.  En sí mismo no es malo.  Los pensamientos son útiles para ayudarnos a resolver los asuntos de la vida diaria.  Si tengo que preparar una comida,  nuestra mente recopila una serie de memorias adquiridas y esos pensamientos se materializan en una acción determinada,  en este caso,  preparar una comida. El problema deriva de identificarse con él y creer que es nuestro amo.

Pero hay una Inteligencia en mayúsculas que está más allá de la inteligencia en minúsculas, más allá de los pensamientos .  Esa Inteligencia es la que tiene la capacidad de darse cuenta de las cosas.  Aquella que sabe sin saber. Que percibe sin interpretar.  Que comprende sin pensar.  Es nuestra consciencia y no está tocada por las elucubraciones mentales.  Es la parte de nuestra mente (entendida como consciencia no como ego) que percibe correctamente, la mentalidad recta que escucha al Espíritu Santo y que ve el mundo a través de su visión .  Es pura y cristalina.   La verdadera sabiduría emana de esta Fuente.

La inteligencia en minúsculas es nada mas que una habilidad , una función,  una herramienta de la gran Inteligencia.  Esta pequeña inteligencia solo es capaz de manejar aquellos datos que la gran Inteligencia  es consciente. Tiene capacidad de rememorar nuestras memorias, analizar, sintetizar datos, comparar, sacar conclusiones.   El  "pecado" que hemos cometido es dotarle a esta pequeña inteligencia la capacidad de que sea ella la que lleve las riendas de nuestra vida,  la que tome las decisiones, la que evalúe si algo nos conviene o no, la que valore donde se encuentra la Verdad y lo que es bueno o malo para nosotros.    Es el falso ídolo que hemos adorado durante tanto tiempo... que ahora debemos desaprender esa manera que hemos tenido de mirar a la Vida.   Por tanto, solo reconociendo donde está puesta nuestra mirada, se encuentra la Salvación.


La Luz que disipa las ilusiones



"Acepte la consicencia como Dios y adórela.  Es el sostén de todos los cuerpos.  No tiene forma propia.  Es autoluminosa. Le ha llegado sin pedirlo.  La dicha de esta consciencia no tiene ninguna comparación con la felicidad material"

Nisargadatta Maharaj



Hace tiempo que experimento en muchas ocasiones que las maniobras escapistas del ego para huir de una realidad interna que no es grata, como distraerse viendo una película,  mirar el teléfono, leer, o quedar con alguien,  las vivo como una infidelidad a mi propia Verdad.  Es como si eligiera el amante equivocado.  Como diría  el UCDM, elijo un ídolo falso para que me salve di mi propia condena.  Así que puedo entrar en un momento de desolación porque siento que he sido abandonada a mi propia suerte.  Entonces... recuerdo unas palabras amigas..."no hay nada que temer"... sabes que en lo profundo de tu alma has reconocido esa Luz que es capaz de disipar todas las ilusiones...confía....que todo está bien...y entonces...te abres a lo infinito y descansas en Paz.

sábado, 28 de septiembre de 2019

La zona de confort de lo conocido

Mucho se habla hoy en día de salir de la "zona de confort". Se trata  de enfrentarnos a nuevas situaciones, superar nuestros miedos, adaptarnos a los cambios,...Y parece que con eso consigues salir "empoderada", con la autoestima más alta, con el ego más engrandecido,  y con ganas de comerte el mundo.  Está bien hacer el sueño menos amargo...  Pero yo veo que salir de la zona de confort es salir de la prisión de esa identidad con la que nos hemos acostumbrado a vivir.  Es como una contracción energética y nos resulta tan familiar que es como decía Wayne Liquorman,  una piedra en el zapato que lleva toda tu vida en el pie y hasta que no te la quitas ni te habías dado cuenta que estaba ahí.  O a mí, me pasa a menudo, cuando hay un sonido de fondo continuo del que no te has dado cuenta, solo lo siento cuando para y me digo: ¡qué alivio!.  Pues con nuestra identidad pasa lo mismo. Necesitamos experimentar el contraste para comprender que nos sobra y que en realidad es muy muy molesta.  Solo liberados de ella se vive la auténtica libertad.  En realidad, es doloroso cuando te das cuenta de que la mayor parte de tu vida vives como un prisionero de tu propia mente.
De alguna manera, cuando vivías con la piedra en el zapato,  sin saber que podía haber algo mejor, eras más conformista.  Después de sentir, aunque sea por unos segundos, tu pie liberado, cuando andas con la piedra sientes mucha nostalgia de aquella liberación que has experimentado.

Pero el problema es como su propia palabra dice, que la "zona de confort"  es lo conocido, lo que nos resulta más familiar y por lo tanto de lo que realmente nos da mucho miedo salir.  Así, cuando tienes un atisbo de desaparecer en el Océano Silencioso, en el Absoluto, en Dios... y no me refiero a un atisbo de estar en la presencia, o en la consciencia, o en el Silencio, lo cual es mucho más amable.

Lo que pasa entonces es  que no solo se disuelve tu estructura egoica, sino también tu "eseidad", tu identidad como consciencia,... En fin... complicado explicar lo inexplicable.   La cuestión es que cuando tienes un atisbo de esa magnitud, puede entrar mucho miedo,  porque te adentras en un terreno desconocido, donde sientes una total aniquilación de todas tus referencias...Aniquilación total y absoluta. Ni pensamiento, ni ego, ni consciencia, ni sensación de "Ser"... Nada conocido... inmersión el el Misterio insondable.  Cuando el ego vuelve para  contarse lo que ha pasado dice:  Uauuuuu... Caray!  En realidad, no sabía nada de nada. Y en realidad, no sé si estoy preparada para desaparecer.  De alguna manera, todavía estoy encariñada con esta danza divina.  Es como el síndrome de Estocolmo, sé que no soy libre,  pero es mi zona de confort.

martes, 24 de septiembre de 2019

Los Caminos del Silencio



Cuando una vive en la mente, nada sabe sobre el Silencio. Pero algo en lo profundo de su alma sabe que ahí se encuentra lo que ha estado anhelando durante mucho mucho mucho tiempo.
De repente, un día, se topa con un libro, con un amigo, con un maestro, o con un pensamiento que, de repente, le atrapa el corazón. De esta manera, comienza a interesarse por aquellas voces que le hablan de la consciencia, del Ser, del Silencio, de Dios, de nuestro Ser superior, nuestro Yo profundo... ( miles de palabras para hablar de lo inexpresable)
Hasta ese momento, incluso una podía haber repudiado a todos los que pensaban en estas cosas. Algunos dicen que son fantasías para huir de la realidad, o delirios escapistas, o tonterías sin ningún sentido y con la única utilidad de mantenerte entretenida y dar un sentido a tu miserable vida. Algunas voces de una misma, muchas veces, también lo proclamaban, pero había otra voz, mas sutil y casi imperceptible que empezaba a llamar su atención.
Y entonces, comienzas a convertirte en una buscadora espiritual. Topas con algún libro, o haces un curso y comienzas a enamorarte del mensaje, muchas veces, también del mensajero. Puedes adentrarte en muchos caminos como el Advaita, el Budismo, el Curso de Milagros, etc, etc, etc. Uno de ellos puede tocar tu corazón fuertemente, por un tiempo, o para toda la vida; es como con las parejas. Otras veces, uno de ellos solo se mantiene por un tiempo, no sabes cuanto, y de repente aparece otro que parece ofrecerte y movilizar algo que el otro dejó de hacer. Tu no lo eliges. Unos dirán que quien no caba en el mismo pozo no llega a encontrar el agua. Puede ser. No sabes nada, pero no puedes dejar de hacer otra cosa diferente a la que estás haciendo, así que mejor escuchas tu corazón. Te vas dando cuenta de que todos los caminos intentan llevarte al mismo lugar, pero las maneras de hacerlo son bien distintas. Ríos diferentes para llegar al mismo océano.
Antes de llegar al océano, pasamos por diferentes etapas. El comienzo es difícil porque todavía no hemos experimentado Aquello de lo que nos hablan. Nuestra mente nada sabe de todo esto. Quizá lo intuimos, pero todavía el sonido es tan débil que las miles de voces que surgen no nos dejan escuchar con claridad.
Así, si nos hemos enamorado de un Advaita como Consuelo Martín o Nisargadatta Maharaj, comenzaremos a meditar en el Silencio, en el Ser, en la consciencia Yo soy. Sin saber muy bien a donde apuntan esas palabras, comenzamos simplemente a observar nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, hasta que un día nos descubrimos como el Testigo, como esa consciencia atestiguadora, que observa sin juicio, un Yo que trasciende a ese "yo psicológico", una presencia que es amorosa, que no necesita nada, que es Quietud, que es Paz.  Descubrimos que el observador es lo observado, solo  un pensamiento más,  en el trasfondo, el ojo divino permanece impasible ante el espectáculo de maya descubriendo que todo se trata de una  danza ilusoria 
Si me enamoro del Curso de Milagros, me hablarán del perdón. Esa será mi misión en este sueño. Mi mente no entiende muy bien qué es eso del perdón, pero se me exhorta a escucharme, a tomar consciencia de lo que siento y pienso, y en ese momento de confusión y sufrimiento, darme cuenta de que yo no sé nada y de que soy inerme a las tempestades, y en ese momento, comienzo a encomendar todo ese pesar al Espíritu Santo para que El lo corrija. Es una acto de rendición donde comenzamos a abrir una brecha entre el pequeño y el gran YO para dejar que este lleve las riendas.
Un budista meditará mucho para intentar acallar al ego y no dejarse gobernar por todos aquellos pensamientos, emociones o sentimientos , con el fin de que la mente búdica, contenedora de cualquier experiencia, sea la que brille en lugar de aquellos.
Un neoadvaitín como Tony Parsons dirá que "yo no puedo hacer nada". Mi mente quizá entienda que no hacer nada es quedarme repanchigada en un sofá todo el día. Pero no apunta a eso su mensaje. Lo que está haciendo es llevar a tu mente a un atolladero sin salida para que dejes de intentar controlar tu vida con las astucias del pequeño yo y lo entregues Todo a la Voluntad del Espíritu. Como el dice: "rendirse a lo que Es".
Así llega un día en que todo este aparente "entrenamiento y aprendizaje", o ese darse cuenta, te va preparando para vivir desde otro lugar, por llamarlo de alguna manera, porque quizá sería mejor denominarlo "no lugar". Nuestra consciencia deja de estar dirigida por el ego, es algo que incluso puede sentirse energéticamente porque la presión disminuye y eso puede sentirse tanto en nuestra mente como en nuestro cuerpo. Ese "lugar" lo llamamos Silencio, Ser, Instante Santo, visión del Espíritu Santo, mente búdica, presencia, consciencia...
Y entonces, una se va enamorando de ese Silencio, de ese Instante Santo, de esa presencia... Ya no conoce otro lugar donde pueda salvarse. Y va encontrando que el Silencio tiene también sus formas y sonidos. Unas veces es mudo... y otras susurra mensajes de Amor que parece que quieren comunicar algo. Una va aprendiendo que solo debe escuchar esa Voz profunda. Aprende que en su mente habitan muchas voces, que a veces la engañan, pero va aprendiendo a enamorarse de esa Voz del Espíritu porque sabe que ya no puede hacer otra cosa. Y así, va comprendiendo que cuando le hablan de la Voz del Espíritu Santo, del Gurú interno o del maestro interior, por ejemplo, todos le están hablando de lo mismo. Solo se trata de aprender a escuchar nuestro corazón, a vivir con discernimiento, con sabiduría que dirían en la tradición Advaita. El Espíritu nos habla y tenemos que aprender a familiarizarnos con una forma de comunicación que nada tiene que ver con lo que sabíamos hasta ese momento. La Voz Profunda es tan sabia y amorosa cuando nos habla, que nos va imposibilitando poco a poco escuchar otra cosa que no sea ella misma.
Y así, en un proceso de continua rendición, una va profundizando más y más, hasta que un día se da cuenta de que dejará de estar presente en medio de ese Silencio y se disolverá en el Océano silencioso para fundirse en El. Y entonces, dirá con conocimiento de causa: ¡Yo soy Dios!

jueves, 26 de abril de 2018

Dime lo que deseas y te diré de lo que careces

      Hay una frase de Gustavo Adolfo Becquer que dice:  "ansia perpetua de algo mejor...eso soy yo".   Si, así son nuestras vidas la mayor parte del tiempo.  Parece que el mundo está movido por esa perpetua inercia de búsqueda de algo mejor.  Todo se mueve con el objetivo de mejorar algo.  Los inventos que se descubren para hacernos la vida más fácil, por ejemplo.  Ahora ya no es tan cómodo el colchón de viscolástica que hace unos años costaban un riñón,  ahora resulta que los muelles junto con no sé que sistema de refrigeración areostática,  consiguen que no te duela nada y tu sueño sea más reparador.   Las investigaciones que realizan los nutricionistas,   que acaban por marearnos un poco, bueno,  un mucho,  porque resulta que la soja ya no es lo más de lo más dentro del veganismo,  ahora resulta que hoy es la  avena la que nos procura la promesa de una vida eternamente joven y energética.  Y ya no digo nada en cuanto a terapias,  cada son más creativas y su originalidad puede llegar hasta límites insospechados.   En fin... que vivimos en un no parar, en un sinvivir de frenético y constante anhelo por sentirnos mejor,  ser mejores personas,  más saludables,  más bondadosos,  más productivos, más energéticos, más y más y más de todo.  

    Así que con esta mochila de incontables deseos y propósitos llegan las enseñanzas espirituales que nos invitan a erradicar el deseo o más bien a que el apego a estos deseos desaparezca,  porque resulta que es el deseo la raíz de todos nuestros sufrimientos.   Pero... ¿ cómo puede ser eso?  Imposible , ¿si es el mismo deseo el que mueve el mundo?, diríamos.  Una vida sin propósitos, sin metas, sin deseos,  eso es la misma muerte, dicen algunos.  Un sinsentido.   Hemos venido aquí a experimentar,  a gozar y a comernos la vida a bocados hasta que llegue nuestro último aliento,  y a seguir bailando swing  o ir a la universidad hasta los 90 años,  y subir el Everest con 80,  que eso lo he visto yo en la televisión.  ¡Que gozo nos da ver a esos abuelitos tan  activos,  sanos y esplendorosos!  Ellos deben tener la llave secreta que abre las puertas de una vida feliz y gozosa.  Pero bueno,  yo no escribo este artículo para alentar a llevar una vida activa llena de estupendas y maravillosas experiencias.  Más bien,  invito a parar un poco,  y mirar todo este juego de los deseos y su dinamismo.  

    Consuelo Martín dice "  Ese deseo está hecho de una carencia.  De una carencia de los Valores del Ser".   Y eso es así porque al vivirnos desde lo que somos,  se da naturalmente la plenitud que íbamos buscando en los objetos externos,  así pues,  poco necesita aquel que sabe quien Es.  

    ¿ Qué deseas ?  ¿ Encontrar una pareja que te quiera y que te cuide?   Eso apunta a que no te vives desde el Amor que eres.   Si necesitas obsesivamente el orden y la belleza exteriores  para vivir,  indica que no has descubierto la Belleza y Armonía que emanan del Ser.  Si buscas llenarte de experiencias que te procuren placer,  es porque no has reconocido la plenitud que eres.   Si has estado toda la vida buscando la Libertad y hacer lo que te da la gana,  no has contemplado todavía la Libertad intrínseca a tu naturaleza.  

    Vivir en la presencia de lo Real no quiere decir que como ya no necesito nada vaya a quedarme en estado vegetativo el resto de mi vida.  Se sigue disfrutando de la vida,  sólo que ya no hay un apego compulsivo a los objetos ni a las personas.   Incluso hay deseos,   pero al no provenir de la zona pensante,  no hay ansiedad,   ni frustración cuando no pueden cumplirse.  Como distingue Rupert Spira  ( Ver Video de Rupert Spira ) podríamos hacer una distinción entre deseos personales e impersonales.   Los deseos personales vendrían de un estado de carencia y siempre generan frustración cuando no se cumplen.  En cambio los deseos impersonales brotan del Amor que somos y apuntan no a satisfacer a la persona,  sino a la Totalidad que somos.  En este sentido, Nisargadatta decía:  " cuando un deseo proviene del Amor,  todo el Universo se confabula para que este se cumpla".  

    En mi vida vengo observando que desde que me encuentro en este camino de descubrir la Verdad,  cuando hay un deseo personal que necesito satisfacer,  la Vida es cada vez más implacable,  y siempre ocurre que ese deseo no puede realizarse.  Afortunadamente,  en este proceso,  ese deseo es alejado de mi vida cada vez con más rapidez y contundencia.   Yo ya no tengo que hacer nada.   Y de nuevo me encuentro encarrilada para no perderme y volver a descansar en la Paz del Ser,  porque ya sé que volcarme en los objetos externos sólo me conduce al desengaño.  

    Los deseos surgen y no podemos hacer mucho con ellos.  Es imposible rechazarlos o reprimirlos porque sinó se manifiestan con más virulencia.    Podemos observarlos y como decía Nisargadatta:  "si usted tiene deseos,  si estos no son muy fuertes,  pueden disolverse con la meditación, pero si le apremian mucho,  usted debe cumplirlos y después saborear sus frutos sean dulces o amargos".

    A mí me ayudar estar atenta y mirar con discernimiento hacia donde apuntan esos deseos.   Porque el deseo que emerge de la Fuente,  no deja rastro de ansiedad. Hay paz.   Es claro y puro porque nace de esa fuente donde brota lo cristalino.  Así que con la misma Paz de la que afloraron,  se descubre una haciendo lo que la Vida en cada momento presenta.  Brotaron de La Paz, se hacen en Paz,  y si no se llevan a cabo, también hay Paz.


lunes, 9 de abril de 2018

El sentido de la vida


     Tenemos muy arraigada la idea de que nuestra vida ha de tener algún sentido.  Vivir  con objetivos, metas,  planes,  sueños que alcanzar,  se considera condición sine qua non para vivir una vida plena y realizada.  Hay un psiquiatra alemán llamado Viktor Frankl que vivió en un campo de concentración y escribió un libro muy popular , "El hombre en busca de sentido".  Su experiencia le hizo llegar a la conclusión de  que incluso en las situaciones más extremas y adversas una persona puede superarlas si tiene una razón para vivir, si encuentra un significado a su existencia.  Actualmente se han puesto muy de moda los coachings que son profesionales que te ayudan a cumplir tus metas desarrollando ciertas habilidades  o que encontrando aquellas actividades en las que puedas desarrollar tu supuesto "potencial personal" para sentirse más realizado.


    Da la sensación de que vivimos constantemente inmersos en actividades que nos conduzcan a alcanzar un hipotético futuro que nos hará sentir mejor que el momento actual que vivimos.  Así que la mayor parte del tiempo la empleamos en realizar actividades y esfuerzos para conseguir aquellas cosas que supuestamente nos harán felices.  Trabajamos mucho  para ganar más dinero para luego poder comprar más cosas,  nos machacamos en el gimnasio para estar más atractivos y ganar una supuesta autoestima que nos hará sentirnos mejor,  estudiamos masters o más carreras universitarias para saber más o para encontrar un trabajo que creemos nos hará sentirnos más realizados,  buscar un novio para sentirnos amados y cuidados, leemos libros para llenarnos de conocimiento y luego demostrar a los demás que somos muy cultos,  hacemos cursos de crecimiento personal para ganar confianza en nosotros mismos y querernos más, creyendo que de esta manera nuestra vida será mejor,  etc, etc, etc.   Y así, como decía John Lennon, " la vida pasa , mientras yo hago otros planes".   En definitiva, casi nunca hacemos nada que sea un fin en sí mismo,  sino que todo se lleva a cabo es un medio para conseguir algo que en nuestra fantasía , nos hará más felices,  no en ese momento, sino en otro venidero.

    Pero , ¿qué pasaría si en vez de buscar un objetivo fuera,  un sentido en algo que nos ofrece el mundo,  la vida tuviera sentido por sí misma?  Si como los niños,  pudiéramos hacer las cosas, no para conseguir algo,  sino por el mero hecho de hacerlas, de disfrutarlas.   Estamos tan acostumbrados a   funcionar de esta manera,  anticipando el futuro constantemente,  que cuando comienzas a ser consciente de esto y te planteas la posibilidad de vivir más centrado,  en este momento,  que es lo único que es real,  sentimos una especie de ansiedad,  y esa sensación de vacío existencial.  Y entonces nos preguntamos:  Ahhh y ¿ y eso es todo?.  Ese malestar , ese sin sentido, esa sensación de carencia es de la que vamos huyendo como de la peste,  y la que nos hace involucrarnos en cualquier cosa, relación o actividad que la mitigue.  Aunque nos hagan sufrir,  lo preferimos, antes que sentir ese vació tan terrorífico.

    Vivir disfrutando de las pequeñas cosas,  de un sencillo paseo,  de mirar la lluvia por la ventana,  de escuchar una canción,  de sentir las sensaciones en tu cuerpo,  una mano que te roza,  o incluso de no hacer nada...  de vivirlo todo sin expectativas,  sin esperar nada,  sin querer conseguir nada más de esa situación que no sea la de abrirte a esa experiencia,  y dejar que la intensidad de la Vida se mueva por cada célula de tu cuerpo.

   Los taoistas lo llaman Wu Wei,  es una preciosa palabra para describir lo que es ese vivir sin esfuerzo, no actuar,  que no significa no hacer nada...Se trata de una forma natural de hacer las cosas,  de una manera armónica,  fluyendo con lo que la Vida trae en cada momento,...  Porque aunque la mente no pueda creerlo,  es posible vivir sin planificaciones, sin esfuerzo,  sólo dejándose llevar por el río de la Vida,  porque esta siempre sabe mejor que uno mismo que es lo adecuado en cada momento.  Pero nos han adiestrado desde tan pequeños a que en la vida todo se gana con esfuerzo y tesón que,  ¿a ver quien es el guapo que ahora se cree lo que estoy diciendo?.  Porque la mente cae en su propia trampa y esto no puede concebirlo.   Pero aunque el Wu Wei,  este fluir con la Vida, es algo que no puede ser explicado con palabras ni la mente lo puede entender,  es la única forma en que la vida merece la pena ser vivida.  Así que este escrito solamente es una exhortación a danzar con la vida,  al ritmo que ella nos marque,  al baile que ella nos sugiere,  y no al que nuestra mente fabrica con sus ideas viejas y obsoletas.   Y sólo decir una frase más y es :  aunque no lo creas,


esto es posible, así que aventúrate a  averiguarlo por tu cuenta porque merece la pena.

lunes, 2 de abril de 2018

Una íntima presencia

Cualquier acontecimiento que nos trae la vida trae una intensidad para ser vivida.  Esta intensidad se manifiesta a través de sentimientos, pensamientos o emociones que en algunas ocasiones son agradables y en otras nos hacen sufrir.  La capacidad de acoger y de permanecer en contacto íntimo con esas experiencias, sobre todo con las dolorosas,  aparece cuando nos vamos abriendo a ese espacio de presencia,  que en el trasfondo sostiene todo aquello que se manifiesta en la superficie.  Saberse que somos esa presencia, y que eso que somos jamás es dañado por nada y ni por nadie es lo que marca la diferencia en cómo nos vivimos en esa intensidad que es la Vida.   En realidad esa es la entrega, esa es la verdadera rendición...Un fluir con la Vida,  abrazando todo aquello que nos presenta,  porque con una certeza ya inquebrantable sabemos que nada nos puede dañar,  que las emociones que nos hacen sufrir sólo se quedan en la superficie y que siempre vienen y van, mientras que lo que somos, la consciencia  es lo único que permanece.  

     Una verdadera entrega se rinde a los pies de la Vida,  y en la confianza plena de que todo lo que trae es perfecto,  permitimos que se de la verdadera sanación,   que se da cuando lo abrazamos TODO,  cuando ponemos Luz a nuestras emociones o pensamientos más destructivos,  vergonzosos, humillantes, dolorosos,  y de esta manera abrimos un espacio para que todo aquello que estaba amagado  vaya saliendo del armario de la inconsciencia.   ¿ Qué si no va a liberarnos del sufrimiento?, ¿ quizá una nueva terapia,  un nuevo curso,  un viaje al Amazonas,...?  Puede ser que que estos acontecimientos nos den un empujón,  pero el trabajo sólo lo podemos hacer nosotros mismos,  teniendo el coraje de mirar nuestras sombras,  nuestros miedos, nuestros deseos, nuestra soledad,...

    Si somos capaces de permanecer con nuestro dolor, nos vamos dando cuenta que el dolor no somos nosotros,  solamente es un invitado.  A veces el invitado puede ser muy ruidoso, incluso violento,  pero los cimientos de mi casa no se rompen.  Con el tiempo mi casa cada vez se hace más espaciosa hasta que me doy cuenta de que mi casa no tiene límites ,  mi hogar es el espacio infinito,  es ya tan espaciosa,  que puede acogerlo TODO.  Podré llegar a tener un contacto tan íntimo con mi invitado que me fundiré con él.

  Esta presencia íntima conmigo mismo,  esa presencia que puede ser anfitriona de cualquier invitado, por muy perturbador que sea,  también acoge la intimidad del Otro,  porque no deja de ser uno mismo.  Pero sólo si yo he sido capaz de entregarme y abrirme a todo lo que surge en mí, sin negar nada, sin esconder nada,  seré capaz de abrirme a la experiencia de entrar en conexión íntima con el Otro,  con su alegría, con su dolor,  porque nada de su viviencia me resultará ajeno.

viernes, 5 de enero de 2018

El buscador Advaita


Cuando uno es un buscador espiritual y sobre todo al comienzo,  se va buscando la orientación que ofrecen los distintos maestros o autores con el fin de calmar un poco las ansias de conocimiento y con el fin de mitigar el miedo que se siente cuando estamos en este proceso de deshacernos de todo aquello falso y que no es la Verdad.  Esto nos adentra en un terreno pantanoso en el que al ir perdiendo las referencias que conformaban nuestra identidad y que nos orientaban en la vida,  nos podemos sentir  confusos, desorientados y con un poco o mucho  vértigo y sensación de caída al vacío.


Sobre todo, aquellos que nos hemos sentido atraídos por las enseñanzas de la No dualidad y hemos leído autores más radicales , de los que se llaman Neoadvaitas,  como Tony Parsons,  el desconcierto aún puede ser más grande,  ya que  no proporcionan ningún aliciente a un ego sediento de esperanzas, métodos u orientaciones.  Este mismo autor no entiende que al despertar se llegue a través de un proceso en el tiempo, ni gracias a ningún método o técnica.  Su  enseñanza sólo  es un señalamiento de la Unidad, la seidad, Lo que es,  y el descubrirlo parece que sólo es debido a una especie de gracia.     Visto así poco sentido tiene entonces que uno asista a sus charlas,  en cambio él mismo dice que el mero hecho de estar presente y escuchar su mensaje puede provocar esa gracia.

Claro que cuando salimos de la mente,  no existe ni el tiempo ni el espacio y claro que no tiene sentido de hablar de proceso en el tiempo,  pero si que visto desde una perspectiva temporal, que es la que nuestra mente conoce,  es claro que para poder escuchar ese tipo de enseñanzas si se ha de dar una maduración.  Y esta maduración se ha dado cuando hemos ido pudiendo ver lo falso como falso, investigando,  haciendo silencio,   y el ego se va quedando sin energía.  Nisargadatta ,por ejemplo, decía que la meditación no conduce al despertar pero sí que ayuda a reducir los obstáculos hacia la misma.  Cuando estamos muy identificados con la mente,  somos como los drogadictos.  Estamos completamente enganchados la  energía mental,   que es pensamiento,  y nos es imposible escuchar una enseñanza que nos habla de vivir trascendiendo la zona pensante,  donde dejamos de controlar la Vida,  y dejamos que la Vida ocurra a través de nuestro cuerpo-mente.  Un salto cuantitativo demasiado aterrorizador para el ego.  Pero también entiendo que una enseñanza así de radical es perfecta cuando se da esa maduración.  Quizá puede ser un  empujón necesario para dar ese último paso hacia el infinito.


sábado, 23 de diciembre de 2017

A la escucha del corazón

Ninguna idea es verdadera
                              Nisargadatta



Ayer un amigo me contaba que había tenido una bronca monumental con su pareja,  porque esta había actuado de una determinada manera,  y según una psicóloga muy reputada  que había escrito un libro,  ese tipo de conductas no son adecuadas ni sanas e indican que esa persona tiene un problema que viene de su infancia y de la relación con sus padres.   Así que ahora mi amigo se planteaba dejar a su pareja porque su novia no quería ir a una terapia psicológica y el ya se había creído que su novia tenía un problema que debía de resolver.   Y la verdad, yo no lo veía para tanto.   Este suceso me hizo reflexionar sobre la necesidad que tenemos constantemente de interpretar el mundo en base a una serie de creencias e ideas y cómo nuestras Vidas están completamente programadas y dirigidas en base a las mismas.   Y normalmente esas creencias, en la sociedad que vivimos, tienen más valor, si vienen avaladas por supuestas teorías avaladas científicamente o por ciertos personaje públicos que hayan ganado un cierto reconocimiento público.   Nos encanta saber qué tenemos que comer,  pensar,  qué hacer, etc.  También en la espiritualidad,  queremos encontrar maestros, técnicas , que nos guíen y nos den pautas a seguir,   porque sino nos sentimos perdidos y  eso nos produce un terror espantoso.


El origen del problema viene de no estar en contacto con nuestra sabiduría interna,  no saber escuchar nuestro corazón,  e intentar orientarnos en la Vida en base a creencias y normas que provienen de fuera.  Al estar ciegos necesitamos de señales constantes que nos guíen nuestro camino porque sino nos perdemos.  Pero perdemos la capacidad de responder a cada circunstancia que nos presenta la Vida escuchando nuestra intuición,  que está más allá de la zona pensante.  Y justamente es en esa escucha donde no existen las acciones equivocadas y donde dejamos espacio para que la Vida no se convierta en algo aburrido y controlado.  Porque la Vida, vivida desde el Ser y no desde la mente,  se convierte en una aventura maravillosa.

 La verdadera libertad, no está en hacer lo que queremos,  sino precisamente,   en que se de la posibilidad de abrirnos a esa escucha nueva,  y renovada a cada momento,  libre de condicionamientos, libre de ideas viejas y usadas,  libre de creencias de otros.  Investiguemos entonces todas esas ideas de la mente... ¿ no vemos ya que todas son falsas?  TODAS.   Como dice Nisargadatta, no hay ninguna verdadera.    Por eso para ser libres,  hemos de ver esto  con mucha claridad... No vale cambiar una idea por otra supuesta mejor,  sino que veamos con claridad que lo que la mente produce nos aleja de nuestra verdadera naturaleza. 

lunes, 18 de diciembre de 2017

¿ Qué estamos buscando?

La mente se encuentra siempre en una perpetua búsqueda de algo mejor.  Es por eso que siempre nos encontramos que hay algo que arreglar en nuestra vida, o algo que conseguir o alcanzar.  Un novio,  un mejor trabajo,  una nueva cocina,  el último Smartphone… o una nueva experiencia,  viaje, distracción.  O quizá sea mejorar algo de nuestra personalidad porque no nos creemos lo suficientemente buenos.  Y cuando uno se convierte en un buscador espiritual la misma inercia que tiene la mente de encontrar algo,  convierte la búsqueda espiritual  en una lucha o intento por alcanzar algo que se cree que va a ser mejor o incluso la iluminación.  Y entonces nos convertimos en ávidos buscadores que leen incansablemente muchos libros,  asisten a muchos cursos, retiros, o meditan muchas horas al día creyendo que esa es la manera de iluminarse.  Todo esto es así e inevitable,  porque las inercias y hábitos de la mente adquiridos a lo largo de tantos años, no van a desaparecer de un día para otro. Pero hay que poner Luz a esta dinámica que al final  es la que no nos permite  descubrir el Ser que somos.  Para ello nos puede ayudar sentarnos en silencio y meditar.  ¿ Y qué es meditar?   Pues meditar es donde vamos a familiarizarnos con una nueva manera de mirar y de ser.  Porque es en esos momentos donde podemos observar cómo funciona nuestra mente, y donde gracias a ese darnos cuenta,  podemos abrir un espacio para relajarnos y Ser.  Ya no será el momento de pretender cambiar nada, sino de simplemente observar, sin juicio lo que ocurra en nuestro campo de consciencia.  Si pasan pensamientos, o emociones,  no intentaremos cambiar esa experiencia.  Todo lo abrazaremos con tranquilidad porque ese espacio consciencial que todo lo acoge  no puede verse afectado por nada, por muy duro que sea o muy negativo.  Abrirnos a ese espacio permite que se ponga  Luz a todos aquellos pensamientos y emociones inconscientes que llevan tanto tiempo haciéndonos sufrir y lastimando nuestro cuerpo.  Y esa es la verdadera sanación,  darnos cuenta,  poner Luz,  y no intentar cambiar nada.


miércoles, 4 de octubre de 2017

El fracaso total de la mente

Estos días viviendo aquí en Cataluña y con la tormenta que se está desplegando  fuera, paralelamente  se produce una  tormenta interna igual de poderosa.  Es inevitable no ser indiferente ante los hechos que están ocurriendo.  Los sentimientos son variados,  preocupación, tristeza, rabia, miedo, impotencia, etc.  Cada cual, y dependiendo de su postura ideológica, de su sentir, de su historia personal, de su lugar de nacimiento, añadidas a estas emociones se generará un discurso mental diferente en cada caso.  A mí me apetecía escribir sobre lo que vivo estos días y lo que una es capaz de ver sobre una misma.  Porque no hay nada mejor que un revulsivo externo potente  para que nos coloque  de frente  con las sombras que tod@s llevamos dentro.  

Aparte de todos los sentimientos y emociones que ha generado esta situación,  he encontrado a mi mente muy interesada en comprender, en intentar encontrar alguna explicación coherente que me aliviase la ansiedad , encontrar puentes que resolviesen la división interna que todo esto me produce.    Porque no puedo entender cómo se puede llegar a un conflicto de estas dimensiones y porque lo mire por donde lo mire, desde una posición u otra , no puedo encontrar aquella que me haga sentir tranquila.  No entiendo porqué no se deja la libertad de expresión de un pueblo y su autodeterminación, y se tenga que llegar a la violencia para impedirlo,  pero tampoco llego a entender los motivos que han llevado a querer separarse.  Es así.  Son las inquietudes de mi mente.  Así que en un momento de colapso mental,  con la mente a mil revoluciones , intentando entender algo de lo que está pasando, intentando encontrar una idea, una opinión, un posicionamiento que me tranquilizase,  no he podido encontrar ninguno.  Y entonces, me he rendido.  Y como siempre en esa rendición se desvela el Silencio,  que estaba un poco amagado ante tanta agitación.  Y él me da la respuesta.  Y esa respuesta es:  descansa en el No saber pues es ahí en el único lugar que encuentras la Paz que estás buscando.   Y la pobre mente se ha vuelto a quedar en jaque porque nunca sabe nada de nada.  

Así que no veo otra solución ante el conflicto..  Porque la mente nunca nos dará esa tranquilidad anhelada.  La Paz no la puede fabricar la mente con sus ideas.  La Paz es lo que somos.   Todas las acciones que se realicen no deberían venir  de un ego,  y menos de un ego herido o resentido,   sino desde esa Paz y Amor que somos,   pues desde ahí no hay acciones equivocadas.  Así que la vida nos vuelve a plantear un nuevo reto para que no nos olvidemos de donde reside lo Real.  Y no parará hasta que lo hayamos descubierto.  


sábado, 23 de septiembre de 2017

A la escucha del Silencio


Silencio , vivo, siempre presente...
contienes la dicha y la tristeza,
el miedo, el odio, la pereza,...
TODO en tu serena grandeza.

El universo, es acogido en tus manos,
como las de una madre nutriente,
como las de una padre firme y paciente.

Cada vez que se me olvida escucharte,
y me quiero perder en otras manos,
pronto la vida me golpea fuerte,
para recordarme que es un esfuerzo en vano.

El silencio me habla,
y  me susurra palabras de Amor,
que puedo escuchar ,
cuando dejo desnudo mi corazón.

Quiero permanecer,  entregada y vacía,
y así poderte escuchar mejor.
Abrirme y dejar que mi Vida sea,
 gracias a tí, la mejor versión.